Tras ser una de las rarezas más caras y codiciadas de PS1, Bliss Brain rescata 70s-Style Robot Anime: Geppy-X con una remasterización en HD repleta de amor.
En la época de la primera PlayStation, el formato CD-ROM abrió las puertas a las cinemáticas y al audio digital, pero también dio pie a locuras comerciales irrepetibles. En 1999, el estudio japonés Aroma lanzó al mercado 70s-Style Robot Anime: Geppy-X, un shoot ‘em up bidimensional que ocupaba la friolera de 4 CDs. No es que fuera un juego kilométrico; el espacio estaba devorado por secuencias de animación hechas a mano, canciones y voces. El juego fracasó estrepitosamente en tiendas debido a sus desorbitados costes de producción y jamás salió de Japón… hasta ahora.
Casi tres décadas después, la editora Bliss Brain hace justicia histórica trayendo a plataformas actuales esta joya remasterizada, por primera vez subtitulada al inglés oficial. Preparaos, porque este viaje al año 197X es un billete directo a la era dorada de los Super Robots.
Vivir dentro de un anime de Go Nagai
Geppy-X no es un matamarcianos que use una estética retro como simple fachada; su propia estructura es la de una serie de televisión. El juego se divide en episodios completos: cada nivel arranca con un texto de introducción narrado, una secuencia animada de apertura con su respectivo opening musical y los créditos iniciales.
A mitad de fase, tras derrotar a un minijefe, saltará el característico intermedio (eyecatch) para dar paso a anuncios comerciales falsos de la época (donde te venden desde champú de Geppy-X hasta advertencias humorísticas de no echarte aliño de ensalada en los ojos). Al terminar el nivel, verás el ending y un avance del «episodio de la próxima semana».
La trama abraza con pasión y respeto infinito los tropos de las obras de Go Nagai (Mazinger Z, Getter Robo): la Tierra es invadida por el despiadado Imperio del Demonio Espacial y sus Bestias Espaciales gigantes. Para defendernos, el profesor Kureishi diseña al robot definitivo, Geppy-X, pilotado por tres jóvenes de clichés marcadísimos: el tipo rudo experto en judo (Kei), el guaperas frío y distante (Jin) y el glotón simplón (Riki).
Tres mechas en uno y un ritmo muy particular
En lo estrictamente jugable, estamos ante un shmup de desplazamiento horizontal bastante clásico donde avanzamos destruyendo oleadas de naves y monstruos. El gran giro mecánico radica en que nuestro robot puede transformarse instantáneamente en tres formas distintas pulsando un botón, alterando por completo nuestro estilo de combate:
- Geppy 1: La forma equilibrada. Disparos rápidos, buena velocidad y el molde por defecto ideal para los momentos más caóticos.
- Geppy 2: Potencia bruta a corta distancia. Cambia los lásers por devastadores taladros mecánicos que destrozan a los jefes y limpian la pantalla si te gusta jugar agresivo.
- Geppy 3: La opción defensiva. Armado con misiles teledirigidos y un blindaje superior, ideal para navegar cuando la pantalla se inunda de proyectiles.
Además de gestionar las barras de carga de nuestros ataques especiales (¡mientras los pilotos gritan los nombres de las técnicas a pleno pulmón con subtítulos integrados estilo fansub!), el juego nos permite girarnos para disparar a los enemigos que aparecen por la espalda, un detalle táctico interesante aunque la animación de giro es algo tosca y rígida si te pilla recargando.
La campaña principal dura unas 2 o 3 horas, pero el juego esconde una rejugabilidad colosal. A mitad de temporada el robot recibe una mejora (Geppy-XX) y la historia se ramifica en tres rutas narrativas (final malo, normal y bueno). Completarlas todas desbloquea capítulos adicionales dedicados a personajes secundarios y divertidos modos Boss Rushcon otros mechas desbloqueables.

Una restauración histórica impecable
El trabajo de preservación que se ha hecho con esta remasterización es digno de aplauso. El estudio ha rescatado las cintas maestras analógicas en formato Betacam original para escanear y limpiar las más de 8.000 celdas de animación tradicional, haciendo que las cinemáticas se reproduzcan en alta definición a unos fluidos 24 FPS (algo impensable en las hipercomprimidas secuencias de la PS1 original).
La banda sonora es un absoluto festín para los nostálgicos, contando con temas cantados por auténticas deidades del anison de los 70 y 80 como Isao Sasaki, Akira Kushida y Hironobu Kageyama (la mítica voz de Dragon Ball Z). Escuchar estos himnos encendidos mientras esquivas ráfagas de plasma es una inyección de pura adrenalina.
Como es habitual en estos recopilatorios, se han añadido funciones modernas de guardado rápido, rebobinado de tiempo (esencial para los picos de dificultad de los jefes finales) y unos filtros CRT fantásticos. El único «pero» técnico es que el filtro clásico se desactiva automáticamente cuando entramos en las cinemáticas HD restauradas debido al cambio de resolución, volviendo a aplicarse al regresar a la sección jugable de estética grisácea de PS1. Además, el ritmo puede resultar algo pausado si pretendes rejugarlo del tirón, ya que las interrupciones argumentales de los episodios ralentizan el flujo puramente arcade.
Conclusión
70s-Style Robot Anime: Geppy-X es un producto donde la suma de las partes supera a los elementos por separado. Como videojuego de disparos es notable pero unconventional, y como anime de televisión es un compendio de clichés ya vistos. Sin embargo, la perfecta comunión de ambos formatos y la honestidad brutal con la que rinde homenaje a una época lo convierten en una experiencia irrepetible. Si eres un apasionado del género mecha o de la arqueología del videojuego, esta remasterización es una joya de culto que por fin podemos disfrutar en occidente como se merece.
Lo mejor:
- Una presentación episódica alucinante que clava la experiencia de ver televisión en los 70.
- La excelsa banda sonora con las voces de leyendas de la animación japonesa.
- El rescate y restauración en HD de las cinemáticas desde las cintas Betacam originales.
- El sistema de tres transformaciones y las ramificaciones de la trama.
Lo peor:
- Las mecánicas de disparo son algo básicas en comparación con otros referentes de PS1.
- El ritmo de juego se resiente en segundas partidas debido a la longitud de los cortes de animación.
- La animación para darse la vuelta y disparar hacia atrás es algo tosca.







