Farlands abandona el acceso anticipado y se estrena en consolas y PC. El juego del divulgador Eric Rodríguez combina el encanto rural de Stardew Valley con la ciencia ficción.
¿Quién no ha soñado alguna vez con dejar atrás el estrés de la gran urbe, comprar una casita en el campo y dedicarse a la vida contemplativa? Es la fantasía rural definitiva que popularizó Stardew Valley, pero Farlands le da una vuelta de tuerca brillante: ¿y si en lugar de un terreno agrícola en un pueblo perdido de la mano de Dios, compraras un planeta entero abandonado en los confines de la galaxia por el módico precio de un crédito?
Esa es la irresistible premisa del juego ideado por el conocido divulgador y creador de contenido de videojuegos español Eric Rodríguez (alma máter del popular canal de YouTube Leyendas & Videojuegos) junto al estudio JanduSoft. Tras un fructífero período bajo el paraguas del Early Access, la esperada versión 1.0 de Farlands ya está disponible, dando por fin el salto oficial a consolas (Nintendo Switch, PlayStation y Xbox) además de su plataforma original en PC.
Hemos viajado de planeta en planeta para traeros nuestro veredicto de esta adorable y espacial propuesta de gestión.
Un hogar en el espacio por menos de lo que cuesta un café
La aventura arranca con una carismática cinemática: un folleto publicitario llega a tu destartalado apartamento en una colmena hiperfina ofreciendo un planeta entero a precio de saldo. Obviamente, decides firmar el contrato de compra de inmediato. Al llegar a tu nueva roca estelar, te das cuenta del truco: el terreno está completamente descuidado, la casa está en ruinas y tienes poco más que unas pocas herramientas, un puñado de semillas y un droide de asistencia estropeado que debes reparar.
Pronto la trama principal arranca de verdad al viajar a Terbin, el asentamiento más cercano. Allí descubrimos que Gorman, el avaricioso director de la malvada corporación GorCorp, quiere hacerse con el control de todo el sistema solar para explotar sus recursos hasta dejarlos secos. Para conseguir la protección gubernamental del Empyrean y evitar el desastre, la alcaldesa Oola te encomienda una titánica tarea: llenar el Arca del asentamiento con muestras de flora, fauna, recursos y artefactos únicos de cada rincón del sistema estelar.
Granjas, ganadería y exploración interplanetaria
La jugabilidad de Farlands se asienta sobre las bases del género de simulación de vida, pero con un interesantísimo giro de exploración espacial:
- Tu granja estelar: El ciclo clásico de arar, sembrar, regar y cosechar funciona a las mil maravillas, con cultivos divididos por estaciones climáticas. También puedes construir cápsulas de establo para criar adorables criaturas alienígenas como cottonbunnies (conejitos de algodón), squickens (pollos espaciales) o caracoles barbudos.
- Viajes espaciales y combustible: Tu nave espacial te permite viajar entre diferentes mundos para conseguir recursos exclusivos que no están en tu planeta natal. Cada viaje consume combustible (puedes quemar carbón para rellenarlo inicialmente) y requiere horas de viaje, por lo que planificar tu día basándote en el reloj de tu planeta es clave para no quedar desmayado a las 2 de la mañana en mitad del espacio.
- Minería y recolección: El juego cuenta con mazmorras y minas en diversos planetas (como la de la luna Bohr o las peligrosas cavernas de Hafnir), que ofrecen recursos valiosísimos custodiados por enemigos que podemos combatir a base de guadañazos.
- Relaciones y festividades: El sistema cuenta con festivales estacionales (nueve en total) y la posibilidad de entablar amistad y romance con hasta ocho pretendientes únicos de la comunidad.
La progresión se siente muy gratificante. Los materiales que consigas sirven para mejorar las herramientas con animaciones divertidísimas (como el herrero «comiéndose» literalmente los materiales para escupir la nueva herramienta pulida) y para mejorar el motor y la capacidad de combustible de tu nave. Incluso el nuevo e inhóspito planeta Darmstad, añadido en esta versión 1.0, te obligará a mejorar tu traje debido a su atmósfera sin oxígeno.

Un hermoso pixel-art con algún detalle técnico por pulir
Artísticamente, Farlands es una delicia visual de estilo cozy (reconfortante) gracias a su coloridísimo apartado pixel-art y a sus preciosos diseños de personajes y fauna extraterrestre. La música acompaña perfectamente las pacíficas rutinas diarias mientras exploramos el universo.
Sin embargo, tras dar el salto de acceso anticipado a la versión final, el juego todavía arrastra algunos elementos que se beneficiarían de parches de optimización. El creador de personajes inicial se siente un poco limitado en variedad de opciones, y algunas interfaces de crafting tienen iconos tan similares entre sí que cuesta distinguir qué recurso te falta.
Además, aunque el rendimiento general en PC es soberbio, la versión de consolas (especialmente en el hardware de Nintendo) sufre de tiempos de carga elevados al cambiar de zona y un proceso de autoguardado diario que puede congelar la pantalla durante unos instantes, interrumpiendo el flujo de juego. Algunos tutoriales de ayuda también muestran explicaciones de botones que no coinciden del todo con el mapeado del mando.
Conclusión
Farlands es mucho más que un simple clon de Stardew Valley ambientado en el espacio. El juego de Eric Rodríguez y JanduSoft logra diferenciarse gracias a su brillante enfoque en la navegación espacial y la gestión de combustible, obligando al jugador a planificar cada jornada como si de una auténtica odisea se tratase. Con toneladas de contenido, un sentido del humor muy blanco y una atmósfera adorable, es un título excelente y muy pulido en su diseño para cualquier amante de los simuladores de granjas. Si buscas tu nueva y relajante obsesión espacial, saca tu billete de ida a Farlands por tan solo 14,99 €.
Lo mejor:
- El sistema de viajes espaciales y gestión del tiempo entre planetas es brillante.
- Un apartado visual y sonoro extremadamente cuqui, relajante y con personalidad.
- Gran variedad de actividades: granjas, ganadería estelar, pesca y recolección de bichos.
- Muy buen equilibrio en la curva de mejoras y la recolección para el museo del Arca.
Lo peor:
- Tiempos de carga y guardados diarios algo lentos en consolas.
- El editor de personajes inicial se siente un poco escaso de opciones.
- Algunas interfaces y explicaciones de tutoriales necesitan una revisión de textos y controles.







