Movimientos en la oficina de patentes. Desgranamos los registros de la compañía norteamericana que apuntan a un posible retorno de la obra de Richard Garriott.
El gigante norteamericano Electronic Arts, destructor de grandes empresas, parece estar removiendo los cimientos de su hemeroteca histórica para rescatar una de las propiedades intelectuales más influyentes de la historia del videojuego. La noticia ha despertado un enorme revuelo en la comunidad, especialmente entre los devotos de los juegos de rol clásicos de ordenador. Hablar de esta franquicia implica viajar obligatoriamente a los orígenes del medio, concretamente a 1981, cuando vio la luz Ultima I: The First Age of Darkness. Concebida por la privilegiada mente de Richard Garriott, la saga se convirtió en el buque insignia de Origin Systems, el mítico estudio fundado por el propio creativo junto a su hermano Robert Garriott, revolucionando la industria al asentar los pilares conceptuales de la simulación y la fantasía medieval interactiva.
La trayectoria de la marca sufrió un vuelco absoluto en el año 1992, momento en el que Electronic Arts ejecutó una agresiva estrategia comercial al comprar Origin Systems. A partir de esa absorción editorial, el destino de las andanzas por las tierras de Britannia cambió de forma drástica; las iteraciones lanzadas bajo el nuevo paraguas de EA no lograron replicar la aceptación crítica ni el entusiasmo de los devotos de la simulación clásica, lo que precipitó un prolongado abandono institucional. La relación de los fans con la multinacional se volvió especialmente tensa tras el amargo sabor de boca que dejó Ultima IX: Ascension, la salida de Garriot y el posterior desmantelamiento y cierre definitivo de Origin en el año 2004, quedando EA con la propiedad exclusiva de todos sus derechos comerciales. Sin embargo, un reciente e inesperado movimiento legal ha vuelto a encender los debates en los foros especializados.
Dos registros simultáneos que despiertan las sospechas de la comunidad
Las sospechas sobre un posible resurgimiento se han materializado de forma oficial en los archivos públicos de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos. Según reflejan las fichas de inscripción, Electronic Arts ha formalizado el registro de dos nuevas marcas comerciales vinculadas de forma directa al nombre de la saga. La primera de ellas se ha catalogado bajo la denominación Class 041, una categoría que la documentación legal define textualmente como un servicio destinado a albergar «un juego de ordenador online»; por su parte, la segunda inscripción se ampara en la etiqueta Class 009, un epígrafe legal diseñado para dar cobertura a la distribución de «juegos de ordenador descargables».
Si bien es una práctica empresarial sumamente habitual que las grandes editoras renueven periódicamente sus marcas registradas con el único propósito de proteger sus derechos de explotación frente a terceros y evitar que queden libres en el mercado, el hecho de haber tramitado dos solicitudes de corte tan específico de manera simultánea ha encendido el debate. Un sector importante de la comunidad especula con que el estudio podría estar pavimentando el terreno para el anuncio de un proyecto completamente inédito, que bien podría materializarse en forma de una entrega original, una reimaginación moderna de sus primeros compases o un lavado de cara técnico en forma de versión remasterizada. De momento, la firma mantiene un estricto silencio corporativo, obligando a los jugadores a mantener la cautela mientras vigilan de cerca los próximos movimientos de la firma.








