El sindicato CWA estalla contra Xbox

Los representantes de los trabajadores culpan a la directiva de destrozar equipos clave en Bethesda e Id Software y exigen responsabilidades legales inmediatas.

La histórica purga ejecutada esta semana en el seno de la división de videojuegos de Microsoft sigue sumando frentes abiertos para la compañía. Tras confirmarse la salida de 3.200 empleados y la desinversión de cinco de sus estudios internos bajo el mandato de Asha Sharma, el sindicato Communication Workers of America (CWA) ha alzado la voz de forma contundente. La organización ha revelado que cientos de sus afiliados se han visto directamente afectados por los recortes y ha anunciado que emprenderá «todas las acciones legales y contractuales necesarias» para defender sus derechos.

La ofensiva sindical exigirá de forma inmediata la apertura de mesas de negociación para pactar indemnizaciones por despido justas, recolocaciones internas en puestos vacantes, derechos de reincorporación preferente y revisiones de los contratos de proveedores externos. Además, en colaboración con el sindicato United Videogame Workers, han procedido a la apertura urgente de un fondo de ayuda económica para los desarrolladores que se han quedado desamparados tras la reestructuración.

Asha Sharma anuncia 3.200 despidos

Equipos diezmados en Bethesda, Id Software y ZeniMax Online

El vicepresidente del Distrito 6 de la CWA, Derrick Osobase, fue tajante en sus declaraciones, recordando a la multinacional el valor del capital humano frente a las frías métricas de los despachos financieros:

«Mientras Microsoft se reestructura, los trabajadores que impulsan sus franquicias más grandes merecen protección, no ser tratados como elementos desechables de una lista de costes. Son nuestros miembros de la CWA quienes hacen los juegos que dan valor a Xbox. Estos despidos han diezmado a los equipos de Id Software, Bethesda Game Studios y ZeniMax Online Studios, estudios legendarios cuyos empleados nos trajeron juegos como Doom, Quake, Elder Scrolls y Fallout».

Osobase fue un paso más allá y lanzó una seria advertencia sobre las consecuencias directas que sufrirá el consumidor de cara al futuro de Xbox, vaticinando un impacto destructivo en los estándares de calidad de las producciones de la casa: «Los despidos ocurridos esta semana reducirán la calidad de estos juegos icónicos y harán que sean menos divertidos de jugar, con mayores retrasos en sus lanzamientos, lo que en última instancia perjudicará a los jugadores y reducirá los ingresos de la propia Microsoft».

Ruptura del pacto de neutralidad laboral

Este choque frontal resulta especialmente delicado a nivel corporativo si echamos la vista atrás. En 2022, Microsoft firmó un acuerdo de neutralidad laboral histórico con la CWA como un movimiento estratégico de cara a la galería para facilitar la aprobación de la compra de Activision Blizzard por parte de los organismos reguladores. Sin embargo, las promesas de concordia parecen haberse diluido por completo en los últimos meses.

El presidente de la CWA, Claude Cummings Jr., no ocultó la profunda decepción del colectivo con las tácticas dilatorias de los de Redmond en los despachos:

«Aunque nuestro sindicato firmó acuerdos de neutralidad con Microsoft, nos ha decepcionado enormemente una empresa que ha ralentizado a nuestros miembros en la mesa de negociación, haciéndoles esperar por las protecciones de un convenio colectivo. Cuando Microsoft decide tratar a los trabajadores que construyeron Xbox como prescindibles, debe saber con quién está tratando. Esta no es solo una pelea con los miles de trabajadores de Xbox; es una pelea con todos y cada uno de los miembros de la CWA».

Por su parte, un portavoz de Xbox se limitó a declarar que respetan «el derecho de los miembros de nuestro equipo a hacer oír su voz», escudándose en su «larga trayectoria de colaboración de buena fe». No obstante, la realidad que defiende la CEO de Xbox, Asha Sharma, camina en una dirección puramente pragmática. Según la directiva, la compañía se había «dispersado demasiado» en un intento desesperado por expandir su catálogo mediante apuestas de riesgo que los alejaron del núcleo principal de su negocio. Ahora, con el sindicato en pie de guerra y los principales estudios de desarrollo en servicios mínimos de personal, la reestructuración promete dejar secuelas imborrables.

Ché Sáez
Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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XboxManiac
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