Tras seis años de desarrollo, desmenuzamos Mina the Hollower: un cóctel impecable con rendimiento verificado a 60 FPS, guardado en la nube y dificultad a la carta.
¿Qué hace un equipo independiente tras reventar el mercado con un megaéxito como Shovel Knight? Esa pregunta ha perseguido a los estadounidenses Yacht Club Games durante seis largos años. El listón estaba tan alto y la presión financiera era tan asfixiante que el estudio llegó a admitir a Bloomberg que este proyecto era un «todo o nada»: si fracasaba, la empresa se hundía en la ruina. Tras tropezar varias veces en el desarrollo y sufrir retrasos de última hora, Mina the Hollower ya está disponible en Steam en este 2026.
El juego abandona la era de los 8 bits de NES para rendir un devoto tributo a la época dorada de la Game Boy Color. Sin embargo, bajo esa fachada pixelada y adorable se esconde una retorcida y exigente aventura gótica en vista cenital que funde la exploración de The Legend of Zelda, la atmósfera de Castlevania y la implacable crudeza mecánica de la escuela Soulsborne de FromSoftware.
Un «Sandbox» de pesadilla gótica y steampunk
La trama nos pone en la piel de Mina, una ratona antropomórfica, inventora y hábil cazadora (una Hollower). Bajo el mandato del bondadoso barón Lionel, Mina es la responsable del progreso tecnológico de las Islas Tenebrosas, un entorno gótico devorado por la niebla y salpicado de tecnología steampunk. Sin embargo, un misterioso traidor ha saboteado los seis generadores que suministran energía a la isla, desatando una oleada de abominaciones hostiles, gigantes destructores y zarigüeyas salvajes.
Mina the Hollower rompe por completo las cadenas de la linealidad de los 90. Una vez superado el prólogo guiado, el juego nos suelta sin tutoriales en un mapa central completamente abierto. No hay barreras artificiales ni objetos de mazmorra obligatorios para progresar. Tienes absoluta libertad para reparar los seis generadores encarando las mazmorras en el orden que quieras, guiándote únicamente por tu instinto y tu habilidad a los mandos.
Excavando hacia la victoria: El factor «Hollowing»
El gran pilar jugable que da identidad propia al título es el Hollowing (la capacidad de excavar bajo tierra). Al enterrarse, Mina se vuelve inmune al daño temporalmente, puede colarse por debajo de obstáculos y ataques enemigos, y salir propulsada con un salto aéreo ninja. Dado que el juego prescinde de botones tradicionales para rodar o hacer parry, dominar los tiempos de excavación es obligatorio para sobrevivir tanto en los combates como en las exigentes secciones de plataformas.
El arsenal de combate es una delicia que derrocha nostalgia. Al empezar puedes elegir entre tres armas iniciales que más tarde se expandirán a cinco fijas (como el mazo Nightstar, que emula a la perfección el látigo de cadena de los Belmont en Castlevania IV). A esto se suman 15 armas secundarias temporales (Sidearms) que consumen una energía llamada Joules (igual que los corazones de Konami) y el sistema de Trinkets (amuletos), que permite equipar hasta cinco ranuras simultáneas para alterar por completo las estadísticas o los movimientos de Mina.

La crudeza de los Soulsborne: Huesos y Plasma
Yacht Club Games no se ha cortado un pelo a la hora de integrar mecánicas de FromSoftware. Aquí la moneda de cambio son los Huesos, que actúan como experiencia y dinero. Si caes en combate, dejas tus Huesos en el suelo y te arriesgas a perderlos para siempre si mueres en el intento de recuperación. Los puntos de control son los Underlabs, pequeños laboratorios subterráneos que actúan como «hogueras» donde subes de nivel tus estadísticas, guardas tus ahorros a buen recaudo y cambias equipo a costa de regenerar a todos los enemigos de la zona.
Incluso la salud adopta la tensión de un Bloodborne: los viales de curación (Plasma Vials) solo surten efecto si previamente has rellenado el medidor golpeando a los enemigos para generar Plasma amarillo. Si te queda poca vida, la única forma de salvarte es ir con todo a la ofensiva. Esta fricción se acentúa con el polémico «efecto retro»: el juego prescinde por completo de mapas en pantalla y tutoriales explícitos, apelando a la memoria visual y a la deducción pura del jugador.
Rendimiento en Steam Deck: Su hábitat natural
Si bien el juego luce de maravilla en un monitor de PC clásico, Steam Deck es, sin lugar a dudas, la mejor plataforma para disfrutar de Mina the Hollower. La estética de Game Boy Color, diseñada originalmente con la portabilidad en mente, se siente orgánica y gloriosa en la pantalla de la portátil de Valve.
El título cuenta con el sello de Verificado y se ejecuta a unos rocosos 60 FPS (o 90 FPS en el modelo OLED) con un consumo de batería irrisorio, permitiendo sesiones de juego larguísimas fuera de casa. La respuesta de los sticks y la cruceta de la Deck es idónea para las exigentes secciones de plataformas direccionales. Además, la compatibilidad total con Steam Cloud nos permite alternar entre el PC de escritorio y la Deck de forma instantánea para seguir la cacería de Huesos en cualquier parte.
Incluso la falta de mapa del juego se gestiona mejor aquí, ya que el Steam Overlay de la comunidad permite consultar mapas externos creados por los usuarios en la propia pantalla táctil sin interrumpir el ritmo de la partida.

Dificultad a la carta y un Endgame eterno
A pesar de que el juego base es desafiante y con curvas de dificultad muy pronunciadas al principio, el estudio ha introducido una red de seguridad brillante para evitar la frustración: un menú con más de 200 modificadores y trucos.
Puedes activar packs predefinidos de accesibilidad para suavizar el juego (munición infinita, enemigos débiles, «Modo Dios») o activar opciones disparatadas como alterar las paletas de colores o aumentar la gravedad de los saltos. Lo mejor de todo es que la gran mayoría de estos modificadores no bloquean los logros de Steam (salvo el modo de invencibilidad total), lo que invita a experimentar sin miedo.
El New Game+ es otra genialidad: mantiene todo tu porcentaje de coleccionables y cofres abiertos acumulados para que limpies el 100% de los logros de la biblioteca de Steam de forma acumulativa, pero introduciendo variaciones salvajes en la dificultad (como una cantidad drásticamente menor de puntos de guardado en el escenario).
FICHA TÉCNICA: Mina the Hollower (Versión Steam)
- Título: Mina the Hollower
- Género: Acción / Aventura / Top-Down Action-RPG / Soulslike
- Desarrollador / Distribuidor: Yacht Club Games
- Compositor Principal: Jake Kaufman
- Plataforma Base: PC (Steam)
- Compatibilidad: Verificado en Steam Deck (60 FPS estables / 90 FPS en modelos OLED)
Conclusión
Yacht Club Games ha salido airosa de una situación límite. Mina the Hollower no es una simple copia segura de Shovel Knight; es un videojuego tremendamente autoconsciente, ambicioso y rebosante de carácter que prefiere pecar de áspero antes que de genérico. La sensacional banda sonora chiptune de Jake Kaufman corona una obra que equilibra con maestría el aroma añejo de los cartuchos de Game Boy Color con el diseño contemporáneo de un mundo denso y desafiante. En Steam Deck se convierte en una compra obligatoria y en una de las experiencias más adictivas de todo este 2026.
Y vosotros, comunidad, ¿creéis que la portabilidad de Steam Deck maquilla la frustración de no tener mapa en un juego tan difícil, o seguís prefiriendo jugarlo en pantalla grande?








