Turnip Mountain: El nabo y la montaña

Turnip Mountain llega a consolas y PC de la mano de JanduSoft. Analizamos este atípico plataformas de escalada con físicas, diseño monocromático y modo cooperativo.

El panorama indie no deja de sorprender a la hora de buscar premisas tan absurdas como divertidas. Publicado y desarrollado por JanduSoftTurnip Mountain abandona las tramas complejas o las amenazas del fin del mundo para ofrecer una propuesta tan directa como simpática: encarnar a un pequeño nabo dotado de dos manos desproporcionadamente grandes cuyo único objetivo es escalar hasta la cumbre de una serie de montañas.

Disponible en PC (con soporte Xbox Play Anywhere), Xbox One, Xbox Series X|S, PlayStation y Nintendo Switch a un precio asequible de 8,79 €, este título toma la fórmula de los juegos de escalada basados en físicas y la adapta para crear una experiencia accesible, gratificante y sorprendentemente relajante.

UN SISTEMA DE CONTROL INDEPENDIENTE PARA CADA BRAZO

El gran atractivo de Turnip Mountain radica en su sistema de control. Cada uno de los brazos del vegetal se maneja de forma completamente independiente:

  • Esquema de control: Con un mando tradicional, cada stick analógico controla el movimiento de una mano, mientras que los gatillos permiten agarrarse a salientes, paredes y cuerdas.
  • Curva de aprendizaje: Aunque los primeros minutos pueden sentirse atípicos, el control se vuelve intuitivo rápidamente. El cerebro deja de pensar en los botones para concentrarse en el equilibrio, el peso y la inercia del cuerpo.
  • Balanceo y saltos de fe: La diversión se dispara cuando el jugador empieza a tomar riesgos, balanceando el cuerpo del nabo para salir despedido hacia plataformas lejanas o atajos ocultos. Aunque los fallos ocurren, las físicas convierten los accidentes en momentos cómicos.
  • Experimento en PC: De forma insólita, la versión de PC permite jugar utilizando dos ratones simultáneos, controlando cada mano con uno de ellos. Además, incluye un modo cooperativo local donde cada jugador controla un solo brazo, asegurando momentos de caos y risas en el sofá.

ACCESIBILIDAD, VARIEDAD Y ESTILO MONOCROMÁTICO

A diferencia de otros títulos del género conocidos por su extrema penalización, Turnip Mountain apuesta por fomentar la curiosidad en lugar de castigar el error. El juego se estructura en fases independientes con abundantes puntos de control y plataformas seguras, evitando que un mal cálculo obligue a reiniciar desde la base de la montaña.

Para mantener la frescura a lo largo de los niveles, la aventura introduce progresivamente nuevos elementos interactivos:

  1. Mecanismos y puzles: Interruptores que requieren accionar ambas manos a la vez, setas muelle que impulsan por los aires y cuerdas para balancearse.
  2. Ritual de victoria: Al culminar cada montaña, el nivel concluye de forma satisfactoria izando una bandera al tirar de una cuerda.
  3. Apartado visual monocromático: Su cuidada estética en blanco y negro recuerda a las pantallas de la Game Boy clásica. A medida que recolectamos monedas durante la subida, es posible desbloquear nuevas paletas de colores y sombreros cosméticos (aunque el sistema de máquina expendedora para estos últimos resulta algo azaroso).

Conclusión

Turnip Mountain es una pequeña joya indie que logra transformar una premisa extravagante en un plataformas de escalada gratificante y adictivo. JanduSoft ha sabido equilibrar el reto que suponen las físicas con una estructura permisiva que invita a experimentar sin frustraciones. Una propuesta ideal para partidas cortas y distendidas que demuestra que, a veces, solo se necesita una montaña, ganas de explorar y dos manos gigantes para pasar un gran rato.

Lo mejor:

  • El sistema de control independiente de los brazos es muy intuitivo y divertido de dominar.
  • No resulta exasperante: los puntos de control frecuentes premian la experimentación.
  • La estética monocromática y las paletas de color desbloqueables le sientan de maravilla.
  • El modo cooperativo local compartiendo el control de los brazos es caos del bueno.

Lo peor:

  • El sistema de obtención de sombreros con monedas puede dar recompensas vacías y resultar algo frustrante.
  • Por su propia sencillez, puede no encajar con quienes busquen acción constante o una narrativa profunda.
Ché Sáez
Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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XboxManiac
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