Teeto: Kirby se pinta de azul

Desarrollado por el estudio neozelandés Eat Pant Games, Teeto se presenta como un tierno homenaje a los plataformas de los noventa.

Reconozcámoslo antes de ponernos serios: cuando te dicen que vas a pasar el fin de semana jugando al Teeto, a cualquier hispanohablante con la madurez mental de un niño de primaria (como yo) le cuesta horrores contener la risa y no terminar la frase con una rima de dudoso gusto. Por suerte, una vez que superas el chiste fácil de patio de colegio y agarras el mando, descubres que la propuesta del estudio neozelandés Eat Pant Games no tiene nada de picante, sino todo lo contrario: es una de las experiencias más adorables, inocentes y reconfortantes del catálogo independiente de este año.

Así que dejamos de lado el humor chabacano y nos sumergimos en un sentido homenaje a la época dorada de los colectatones en tres dimensiones.

El día en que la humanidad desapareció y los objetos cobraron vida

La premisa de Teeto arranca tras un misterioso cataclismo que ha borrado a todos los seres humanos de la faz de la Tierra. En su ausencia, los animales restantes y los objetos domésticos cotidianos han cobrado conciencia propia, hablando con unos divertidísimos y marcados acentos oceánicos. Sin embargo, la paz dura poco debido a la aparición de unas criaturas oscuras llamadas sombras. Para combatir esta amenaza y descubrir qué pasó con la humanidad, un tierno conejo de peluche llamado Nory crea a nuestro protagonista: T33-T0 (Teeto), una simpática y maleable masa azul con la capacidad única de absorber los elementos del entorno.

El guion es sencillo, pero derrocha un carisma irresistible gracias a sus misiones secundarias y situaciones surrealistas. Pasaremos de escoltar a una lata de alubias parlante por un supermercado abandonado cuyo único sueño es ser escaneada en una caja registradora, a emparejar a dos flotadores de piscina inflables que se han enamorado.

Un Kirby azul en mundos abiertos de bolsillo

La mecánica estrella del juego es la absorción de elementos, muy en la línea del Kirby de Nintendo. Al interactuar con ciertos elementos del escenario, Teeto cambia de disfraz y adquiere habilidades específicas para resolver puzles ambientales o abrir nuevos caminos:

  • Flor de vid: Te permite balancearte como si fueras Spider-Man a través de enganches orgánicos.
  • Forma de roca: Ideal para destrozar paredes agrietadas y suelos falsos de un solo golpe.
  • Lanzallamas o Imán: Esenciales para derretir hielo o resolver acertijos magnéticos.
  • El Sofá: Una de las transformaciones más absurdas del juego, que te permite mutar en un cómodo sillón para… escupir cojines a los enemigos sin motivo aparente.

Estas mecánicas se despliegan a lo largo de 20 capítulos divididos en cuatro actos. Lo más destacable es que el estudio ha huido del típico cliché de crear el «mundo del fuego» o el «mundo del hielo», haciendo que cada nivel sea un minimapa abierto totalmente único: desde un jardín donde el suelo está electrificado y nos obliga a plataformear por las alturas, hasta un laberinto de metro o secuencias musicales en dos dimensiones que recuerdan al mismísimo Rayman Legends.

Accesible, terapéutico y para disfrutar en el sofá

Si buscas un desafío que ponga a prueba tus reflejos al estilo Crash Bandicoot, ya te adelanto que no lo vas a encontrar aquí. Los enemigos caen de un solo golpe, el plataformeo es sumamente permisivo gracias a un doble salto muy flotante y el protagonista se autocura constantemente. Es una experiencia diseñada para relajarse y desconectar tras un día duro.

Los objetivos principales se centran en recolectar Vionitas (las estrellas que abren nuevos mundos) y rescatar a los Baby Michaels, unos diminutos y adorables clones azules con disfraces únicos que luego se mudarán a nuestra isla central (donde incluso podemos encestarlos en una canasta de baloncesto). Aunque se echa en falta un menú de capítulos más detallado o un mapa para saber qué coleccionable nos hemos dejado para llegar al 100%, el juego incluye un botón de asistencia que te muestra una flecha hacia el objeto más cercano para evitar frustraciones. Además, incluye un agradecido modo cooperativo local a pantalla partida para disfrutar de toda la aventura con tu hijo desde el mismo sofá.

Conclusión

Teeto no viene a destronar a Super Mario Odyssey ni a Astro Bot, y su control puede sentirse un pelín impreciso y flotante por momentos. Sin embargo, lo que le falta de pulido técnico le sobra en carisma, variedad de situaciones y pura diversión terapéutica. Una opción fantástica para los amantes de las plataformas que busquen una aventura colorida, simpática y con sabor añejo.

Lo mejor:

  • Una variedad de niveles excelente; cada capítulo se siente fresco y único.
  • El sistema de transformaciones y disfraces es muy divertido y vistoso.
  • El sentido del humor y el carisma de los personajes secundarios.
  • Incluye cooperativo local, algo cada vez más raro en el género.

Lo peor:

  • El control puede resultar demasiado flotante y sensible a la vez.
  • Dificultad prácticamente nula para los veteranos del género.
  • Se echa en falta un mapa o un radar más claro para buscar los últimos coleccionables de cada fase.
Binary Domain
Binary Domain

Un robot de servicio especial construido por IRTA Francia. Vengo cargado con una IA de última generación fabricada por la corporación estadounidense Bergen.

Artículos: 700
XboxManiac
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.