Sobrevivir sin poder luchar. Descubrimos la propuesta de sigilo y gestión del tiempo de Nine Bites que ya tiene demo gratuita en itch.io.
El talento de la cantera del videojuego patrio sigue demostrando que no hace falta contar con presupuestos millonarios para dar a luz ideas potentes, bien ejecutadas y con una identidad propia muy marcada. El último ejemplo de esta efervescencia nos llega directamente desde Galicia, donde un grupo de nueve estudiantes de la Universidad de A Coruña, integrados bajo el sello independiente Nine Bites, ha captado nuestra atención con The Sample. Se trata de una aventura de supervivencia y ciencia ficción de corte minimalista que ya se dejó ver con éxito ante el público en la reciente Expotaku Coruña y que, para alegría de los que disfrutamos descubriendo proyectos nacientes, ya ha liberado sus primeros compases en forma de demostración jugable.
La premisa de The Sample nos traslada a los pasillos claustrofóbicos de un complejo de investigación médica que acaba de sufrir un brote zombi fulminante. En mitad del caos, nos ponemos en la piel de un guardia de seguridad ordinario que carga sobre sus hombros con una responsabilidad titánica: escoltar y poner a salvo la última muestra de una posible cura para salvar a la humanidad. Lejos de apostar por la clásica fantasía de poder en la que masacramos hordas de infectados a base de escopetazos, el estudio ha optado por un enfoque mucho más inteligente y opresivo: aquí el objetivo es sobrevivir sin poder luchar, obligando al jugador a abrazar la huida, el ingenio y la observación minuciosa.

El valor del sigilo: Un táser contra el fin del mundo
Para salir con vida del laboratorio, nuestro protagonista contará únicamente con un táser como herramienta de defensa. No es un arma de destrucción, sino un recurso de último recurso para ganar unos segundos vitales; cada descarga debe medirse con precisión quirúrgica. El núcleo de la experiencia consiste en aprender a esquivar a los infectados, despistarlos utilizando el escenario o aprovechar los elementos del entorno interactivo para bloquearles el paso mientras resolvemos la papeleta.
A nivel visual, la obra huye del barroquismo gore para abrazar un diseño limpio de formas geométricas muy claras. Esta sobriedad estética no solo transmite una inquietante sensación de extrañeza en los laboratorios, sino que permite integrar la información de la interfaz (salud, tiempo y recursos) de forma orgánica en el escenario.
El bucle de juego que ha diseñado el equipo de Nine Bites para este proyecto académico se asienta sobre cuatro pilares muy bien avenidos: la investigación minuciosa del entorno en busca de pistas, una estricta gestión del tiempo que condiciona la ruta a seguir, el control de la salud del personaje y la recolección de archivos coleccionables. Todo ello sirve para ir desgranando, mediante una narrativa ambiental muy cuidada, la crónica de lo que sucedió exactamente en las instalaciones justo antes de que se desatara el desastre.
Accesibilidad impecable y un futuro brillante por delante
A pesar de haber nacido como un proyecto de curso dentro del grado de Creación Digital, Animación 3D y Videojuegosde la institución coruñesa, el mimo por los detalles de producción salta a la vista. Un ejemplo de ello es el enorme esfuerzo depositado en la accesibilidad de sus controles: el juego permite alternar en tiempo real entre mando y teclado/ratón, e incluso ofrece una configuración adaptada para jugar exclusivamente con el teclado sin perder un ápice de precisión en las mecánicas de sigilo.
The Sample es una de esas pequeñas joyas de manufactura local que merece la pena vigilar de cerca antes de que den el gran salto comercial. El equipo de Nine Bites sigue puliendo el código de cara a futuras actualizaciones y expandiendo el universo del juego a través de sus canales oficiales de X e Instagram. Los señores mayores de la redacción ya nos hemos pasado por su perfil de itch.io para hincarle el diente a la demo técnica y os aseguramos que la atmósfera que han logrado estos estudiantes coruñeses apunta maneras. No le perdáis la pista.







