24 julio, 2024

Risky Chronicles and the Curse of Destiny intenta ser una mirada al pasado, hacia la saga Rick Dangerous, una dupla de juegos aparecidos en ordenadores de 8 y 16 bits que hicieron las delicias de aquellos que sumamos más de 40 años. Esas aventuras de un trasunto de Indiana Jones al que perseguían rocas y nazis pixelados eran una auténtica maravilla creada por seres humanos. Esto que tenemos entre manos es todo lo contrario.

RISKY CHRONICLES AND THE CURSE OF DESTINY Gameplay

Terminator acecha en la red

Los que nos dedicamos a trabajos creativos miramos la inteligencia artificial con resquemor. ¿Y si una máquina puede aprender a hacer mi trabajo y me quedo obsoleto? Casi a diario vemos imágenes generadas por IA en las redes sociales e inmediatamente olemos el tufillo de la artificialidad, ese tigre no debería tener 5 cinco patas y ese niño igual no respira bien al carecer de cabeza…

Los trabajos artísticos actuales generados por IA son cutres, aún estamos a varios años de que un ordenador pueda quitar el trabajo a los diseñadores. La mano humana sigue siendo necesaria para enderezar su desastre. Risky Chronicles and the Curse of Destiny viene a demostrar que los programadores también siguen siendo necesarios. Sarah Connor puede respirar tranquila.

Rick Dangerous mal

Risky Chronicles y la maldición del destino carece de alma. Sus creadores, Consulog, comentan que el «juego se ha beneficiado del uso de IA para la creación y mejora de ciertos gráficos». Basta con echar una pequeña partida para ver que todo ha sido creado de esta forma, nada tiene cuidado ni mimo. La palabra para definir el juego es robótico. Todo es genérico y parece que ha sido puesto al tun tun, sin tener en cuenta que va a ser jugado por una persona.

Dispones de muchas vidas, porque vas a morir mucho. Mueres y mueres otra vez. No porque sea un título desafiante tipo Dark Souls, sino porque la detección de golpes es horrible y el recorrido es una molestia. Los enemigos y trampas siguen patrones fijos, lo cual no es un problema por sí mismo pero al unir varios rivales en un mismo espacio se estorban. Salta a la vista que no están colocados pensando en el camino que deberá seguir el jugador, para superar cada sección deberás repetirla un número absurdo de veces y además tener suerte.

Que los enemigos de final de fase ataquen al tuntún y no tengan un indicador de vida no ayuda nada. Da la sensación de que en un intento le has metido 20 balazos sin conseguir tumbarlo, pero en el siguiente intento le aciertas menos de 10 veces y ahí sí que lo derrotas. No respetan patrones de ataque ni avisan en ningún momento de qué ataque van a realizar, con lo cual volvemos a estar en manos de la suerte.

Radomize ALL

Risky Chronicles tiene fases de plataformas a lo Rick Dangerous, otras de conducción en 3D. Pasamos de Egipto a una fase con ambientación Azteca, al fondo del mar, la Antártida, el castillo de Drácula, la prehistoria… Todo carece de sentido. Incluso en la última fase todo cambia y el juego deja de ser un plataformas y controlamos un angelito que vuela por el cielo.

No digo que hayan escrito «hazme una misión en una pirámide azteca» o «crea una fase en el fondo del mar» y todo se haya generado automáticamente, pero lo parece. Todo en Risky Chronicles tiene el mismo tufillo a inteligencia artificial que las imágenes que utilizan ciertas empresas.

Es para ti si:

  • Tienes curiosidad por cómo de frio puede ser el futuro.

Aléjate de él si:

  • Sí.

He recibido el código para jugar a Risky Chronicles and the Curse of Destiny a través de KeyMailer.co.

By Binary Domain

Un robot de servicio especial construido por IRTA Francia. Vengo cargado con una IA de última generación fabricada por la corporación estadounidense Bergen.

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