Los creadores barceloneses de Undercoders firman una de las grandes sorpresas del año con Denshattack, un indie de velocidad y trucos de corte punk-rock.
De vez en cuando, la industria indie nos regala conceptos tan absurdamente maravillosos que uno solo puede aplaudir de pie. ¿Qué pasaría si fusionáramos la adrenalina acrobática de Tony Hawk’s Pro Skater, la rebeldía urbana de Jet Set Radio y… trenes de alta velocidad? La respuesta la tiene el estudio barcelonés Undercoders, que acaba de lanzar al mercado Denshattack, una de las sorpresas independientes más frescas, caóticas y adictivas de todo este 2026.
Hemos tenido la suerte de quemar vías tanto en Xbox Series X (donde ha debutado el primer día en Xbox Game Pass) como en formato portátil en Steam Deck, y ya os adelantamos que este es un viaje de ida del que no os vais a querer bajar.
Ramen, conspiraciones y piruetas a 300 km/h
La historia de Denshattack nos traslada a un Japón distópico asolado por el cambio climático. La mayor parte de la población sobrevive bajo el yugo de Miraido, una megacorporación que controla las ciudades abovedadas y el monopolio del transporte de alta velocidad. En este hostil escenario conocemos a Emi, una carismática repartidora de ramen que se gana la vida a bordo de su tren de mercancías.
Tras un encuentro fortuito con Fernando, un apasionado fotógrafo que edita un fanzine underground, Emi se ve arrastrada al mundo del Denshattacking: un deporte extremo clandestino donde los pilotos compiten haciendo acrobacias inverosímiles sobre las vías ferroviarias.
A partir de aquí, el argumento se convierte en un encantador anime deportivo (con vibras muy similares a Hi-Fi Rush) donde reclutaremos a una colorida banda de rebeldes —desde una influencer obsesionada con la moda hasta mecánicos rebeldes de la vieja escuela— para derrocar el imperio de Miraido a base de amistad, punk rock y trucos aéreos.
Denshattack y el sistema de trucos
Olvidaos de las físicas realistas de un simulador ferroviario; en Denshattack, tu tren puede hacer ollies, kickflips y deslizarse por paredes. El núcleo jugable es un festival del combo que exige reflejos de acero:
- Entradas de lucha libre para trucos: Mientras conduces a toda velocidad cambiando de vía para esquivar obstáculos, deberás usar el stick analógico derecho para hacer trucos. Los movimientos más espectaculares (como un 540 heelflip) requieren giros de stick específicos, heredados directamente del género de lucha.
- Las 8 millones de vías (Yaoyorozuo): Si consigues encadenar acrobacias con estilo y llenar tu barra de energía, desbloquearás rutas alternativas de arcoíris en el cielo. Es lo más parecido a meter la mítica Senda Arcoíris de Mario Kart dentro de un nivel convencional.
- Trenes personalizables: Con las monedas y coleccionables ocultos podrás comprar trenes con ventajas y desventajas estadísticas únicas (por ejemplo, mayor velocidad para hacer trucos a cambio de reducir la ventana del combo manual).
La campaña, que ronda las 10-15 horas, destaca por una variedad de situaciones encomiable. No solo daremos saltos sobre volcanes activos o interactuaremos tocando el silbato; el juego cuenta con misiones de reparto contrarreloj, carreras contra rivales y unos jefes finales gigantescos que se cuentan entre lo mejor del juego (¡como combatir contra un Megazord ferroviario o un tifón!).

Un recital audiovisual firmado por leyendas de la industria
Artísticamente, Denshattack es un caramelo neón con sombreado plano (cel-shading) que recuerda con mucha fuerza a The World Ends with You gracias a su estética de grafiti, moda urbana y cómic. Un detalle precioso es la pantalla de carga del metro, a la que se van sumando los personajes que reclutas para pasar el rato con Emi.
Y si el apartado gráfico es sobresaliente, la banda sonora es una auténtica obra maestra. Undercoders ha tirado la casa por la ventana reuniendo a compositores de leyenda: Tee Lopes (Sonic Mania), Takenobu Mitsuyoshi (SEGA), Richard Jacques (Jet Set Radio), Shoji Meguro (Persona) y el rapero Lotus Juice. Escuchar el tema principal «Black & Yellow» de Sean Bialo mientras encadenas grindeos en la pantalla OLED de la Steam Deck es una experiencia casi mística.
En el plano de rendimiento, el juego funciona como una roca a 60 FPS tanto en Xbox Series X como en Steam Deck, haciendo que la vertiginosa sensación de velocidad sea una delicia. El único «pero» jugable radica en que la curva de aprendizaje es empinada y, en ocasiones, con tanta velocidad y estímulos visuales, algunas interacciones (como la transición para correr por las paredes) pueden fallar en el registro de botones, costándote algún que otro reinicio de sección.
Conclusión Denshattack
Denshattack es todo lo que le pedimos a la escena independiente: valentía, diversión sin complejos y toneladas de estilo propio. Undercoders ha materializado con maestría esa fantasía infantil de hacer volar un coche de juguete sin importar las leyes de la gravedad. Con una banda sonora antológica, un control profundo y un carisma desbordante, estamos ante un firme candidato a juego de culto de 2026. Si tienes Game Pass, la descarga es obligatoria hoy mismo.
Lo mejor:
- Una de las mejores y más eclécticas bandas sonoras de los últimos años.
- El adictivo sistema de trucos y combos con el stick analógico.
- El diseño artístico rebosante de cultura urbana y espíritu anime.
- Constantemente añade mecánicas y sorpresas para no aburrir.
Lo peor:
- El control de los trucos puede abrumar al principio por su complejidad.
- Ciertos problemas puntuales de precisión en el registro de las paredes transitables (wall-runs).








