Misterio cósmico directo a Game Pass. Analizamos Call of the Elder Gods, la ambiciosa secuela que cambia de escala sin perder su potente carga emocional.
Hacerse un hueco en el terreno del horror cósmico inspirado en H.P. Lovecraft no es fácil. La mayoría de los estudios apuestan de forma sistemática por los monstruos grotescos y la locura macabra. Sin embargo, el estudio madrileño Out of the Blue Games ya demostró en 2020 con Call of the Sea que había otra forma de hacer las cosas. Su fórmula se centró en el misterio surrealista, la belleza de lo desconocido y una fortísima carga emocional.
Ahora, la desarrolladora regresa por la puerta grande con Call of the Elder Gods. Es una esperada continuación que aterriza directamente en el catálogo de Xbox Game Pass. La trama está ambientada dos décadas después de los sucesos de la isla misteriosa. En esta ocasión, seguiremos los pasos de dos nuevos protagonistas en un viaje en paralelo.
Por un lado tenemos a Evangeline Drayton. Es una estudiante de física con conocimientos de ingeniería e hija de un miembro de la expedición original. Ella sufre de extrañas lagunas mentales. Por otro lado está el profesor Harry Everhart. Es el decano de arqueología en la Universidad de Miskatonic. Harry busca respuestas sobre las ciudades ancestrales y el fango negro que plagan sus visiones. Todo ello cuenta con la narración de Norah, interpretada de nuevo por Cissy Jones.
De la mansión Everhart a una aventura al más puro estilo Indiana Jones
El cambio más radical respecto al título original lo encontramos en su estructura y escala. El primer juego se sentía como una caja de sorpresas contenida en una isla tropical. En cambio, Call of the Elder Gods rompe los límites geográficos. Se transforma en una aventura de trotamundos de unas cinco a siete horas de duración. Su espíritu bebe directamente de las películas de Indiana Jones, con líneas rojas cruzando el mapa incluidas.
La historia canaliza con maestría el tono de relatos clásicos como El color surgido del espacio. También se apoya en En la noche de los tiempos. El viaje nos llevará a explorar la imponente mansión de los Everhart en Virginia y la base de una secta oculta en Arkham. También visitaremos una torre de comunicaciones de la Segunda Guerra Mundial en Escandinavia, los desiertos de Australia y una isla del Pacífico.
Este aumento de ambición nos regala momentos sobrecogedores en Xbox Series X. El juego ocupa un precioso punto medio entre el estilo cartoon y el fotorrealismo. Su iluminación es soberbia. Los entornos se sienten vivos ante el viento y los paisajes oníricos desafían la gravedad. No obstante, este ritmo tan frenético pasa factura a la cohesión. Se pierde en parte esa íntima conexión que se sentía en el primer juego. Además, las escenas animadas entre capítulos cortan la fluidez de forma un tanto brusca.

Mecánicas cooperativas y puzles al estilo Myst con picos de dificultad
En lo jugable, el título se mantiene fiel a la exploración en primera persona. Su núcleo es la resolución de acertijos de la vieja escuela. Evoca directamente a clásicos inmortales como Myst y Riven. El cuaderno de notas vuelve a ser nuestro mejor aliado. Sirve para recopilar pistas del entorno, fragmentos de textos antiguos y detalles de los escenarios. El diseño de los puzles es verdaderamente ingenioso. Destacan momentos como la encriptación de mensajes mediante una máquina Enigma.
El juego introduce la posibilidad de intercambiar el control en tiempo real entre Harry y Evangeline. Esto sirve para resolver puzles en tándem. Combinaremos los conocimientos arqueológicos de él con la destreza en ingeniería de ella. Un ejemplo es coordinar interruptores y cajas de fusibles para devolver la energía a una base. Es una mecánica fantástica. Desafortunadamente, se utiliza menos de lo que nos hubiese gustado.
Lamentablemente, esta estructura fragmentada provoca que la curva de dificultad se resienta. El juego introduce de golpe picos de dificultad muy abruptos. Pueden tornarse en frustrantes juegos de adivinanzas, como un engorroso ejercicio de emparejar cables. Esto se debe a que las anotaciones del diario a veces son demasiado cortas. Además, el juego te suelta una avalancha de notas antes de que entiendas el problema. Para evitar atascos, el menú incluye un excelente sistema de pistas paso a paso libre de penalizaciones.

Ficha Técnica
- Título: Call of the Elder Gods
- Desarrollador: Out of the Blue Games
- Editor: Raw Fury
- Plataformas: Xbox Series X (Analizada), Xbox Series S, PC, PlayStation 5
- Fecha de salida: 12 de mayo de 2026
- Precio aproximado: 29,99€ (Incluido de lanzamiento en Xbox Game Pass)
Conclusión
Call of the Elder Gods es una magnífica evolución que expande con valentía este universo de misterio cósmico. Ofrece una experiencia más madura, lineal y con mejor ritmo que su antecesor. Es cierto que su incremento en la escala sacrifica parte de la intimidad original. También sufre ciertos tropiezos con puzles de información sobrecargada o un villano que se desinfla al final. A pesar de ello, el juego logra dar en el clavo en lo más importante. Su atmósfera pulp es arrolladora. El diseño de audio potencia el aislamiento y las interpretaciones de Yuri Lowenthal y Mara Junot son soberbias.
El título ofrece dos finales que dependen de una decisión moral tomada por Harry en los últimos compases. Puedes rejugar el punto de control para ver ambos. El desenlace peca de ser excesivamente similar y deja interrogantes sobre la mesa. Si tienes una suscripción activa al servicio de Microsoft, tienes una cita obligatoria en tu consola. Es un título ideal si disfrutas de las aventuras pausadas y los desafíos mentales.
No dejes pasar este viaje interdimensional, Maniac. Es una de esas joyas independientes que te obligará a estrujarte el cerebro. Se quedará grabada en tu retina mucho después de ver los créditos.








