24 julio, 2024

Lo más seguro es que si eres un jugador exclusivamente de PC y consola no conozcas el trabajo de Gambir Game Studios, un grupo de desarrollo formado por cinco jóvenes afincados en Indonesia que ha recibido varios premios por sus anteriores juegos. No me voy a hacer el listo, yo tampoco los conocía. Toda esta información sale de ver su página web. Sus juegos hasta ahora han sido dirigidos a los móviles, hábitat en el que reconozco que no me muevo ni un poco. Knight vs Giant The Broken Excalibur es su primer título dirigido a PC y consolas y… se nota.

Knight vs Giant utiliza los mítos artúricos para realizar un juego que tiene bondades que pueden enganchar a muchos jugadores y puntos negativos que supondrán una barrera para otros, os los explico brevemente para que vosotros mismos podáis decidir si os encaja.

Jugando un rato a Knight vs Giant: The Broken Excalibur

Lo bueno

Se trata de un roguelike al estilo de Hades o Ember Knights en el que tenemos un hub en forma de una Camelot que debemos reconstruir y unos calabozos generados de forma aleatoria en cada nueva run. Cada vez que nos matan volvemos a la ciudad y allí podemos usar los recursos ganados para mejorar edificios y aumentar nuestras habilidades. En las mazmorras nos vamos encontrando con ciudadanos de Camelot que, al ser rescatados, nos esperarán en la ciudad. Una vez allí nos ofrecerán su ayuda para que cada nuevo intento sea un poco más fácil.

Si hablamos de la acción, esta es un hack and slash de lo más agradecido. Bajo nuestro mando el rey Arturo rueda y pega espadazos que es un primor. Cuenta con un ataque normal y otro especial que hay que tiene un tiempo de enfriamiento. Ambos ataques son prestados por los caballeros de la mesa cuadrada redonda y se pueden cambiar al volver a Camelot. Cada uno de estos caballeros está especializado en un tipo de golpe, rápido pero débil, poderoso pero más lento que una tortuga, a distancia… Depende de cómo queramos jugar, en eso Knight vs Giant nos da completa libertad.

Dentro de las mazmorras tendremos cierta variedad de habitaciones, de esta forma nos encontraremos con combates normales, encuentros con diferentes personajes, lugares donde recuperar toda nuestra salud y, al final de cada nivel, un enemigo final. Estos jefes son lo mejor de Knight vs Giant, suponen un reto hasta que aprendemos sus patrones, pero una vez descubierto son todo un gozo pasar por ellos.

Lo meh

Entre las cosas que no dan ni frío ni calor dentro de Knight vs Giant tengo que señalar el aspecto gráfico. Aquí es donde más nos damos cuenta que sus desarrolladores vienen del mundo de los juegos para móviles. Y es que sus gráficos abusan de los colores chillones que pretenden llamar la atención rápido y personajes cuquísimos que pueblan el noventa por ciento de los programas que podemos encontrar en la tienda de Android.

Las animaciones también denotan este origen de smartphone con abuso de los personajes que se mueven a base de estirar y encoger una ilustración. Esto no es del todo malo, pero sé que hay gente que tolera este tipo de arte y personas que huyen de un juego al ver un aspecto gráfico que les recuerda a los juegos de móvil por considerarlos un género menor. Esto ya depende de cada uno.

Otro punto gris es que Knight vs Giant ha utilizado el lore del rey Arturo. Camelot, los caballeros de la mesa redonda, Merlín, Morgana, están aquí. Incluso Excalibur aparece, como una espada rota que debemos reparar como fin del juego. Pero todo esto está desaprovechado con diálogos que se repiten hasta el cansancio y una historia… meh.

Lo malo

Si hay algo que hace que todo el mundo odie los juegos de móvil es el tener que pagar por avanzar rápido. No es que en Knight vs Giant nos cobren por objetos. En ese caso ni siquiera estaría hablando de él, pero la principal secuela de cobrar por avanzar rápido es que si no pagas avanzas lento. Muy lento. Esos juegos se hacen fáciles para que no te frustres demasiado, muy divertidos para que te tengan enganchado y su avance es tedioso. Aunque ganes partidas las construcciones no van rápidas, siempre necesitas un material que puedes conseguir jugando durante mucho rato y teniendo suerte o pagando. Y si no pagas el desarrollo del juego se enquista.

Knight vs Giant es divertido, cada uno de los intentos empieza fácil y cada vez eres más fuerte gracias al oro que acumulas durante la partida. Pero llega un momento que necesitas unas piedras preciosas que no son tan fáciles de conseguir y te estancas. Sigues mejorando a Arturo, pero Camelot no puede avanzar y con ello las mejoras del personaje de detienen hasta que vuelvas a encontrar esas joyas. Dichos diamantes se consiguen en una tienda que aparece de forma aleatoria dentro de las mazmorras y se paga con una cantidad cada vez más elevada de una moneda que se pierde completamente al morir. Esto no es Dark Souls, no podemos recuperarlas visitando nuestro cadáver, simplemente se esfuman.

Knight vs Giant te pone la zanahoria cada vez más lejos, igual que en los juegos de móvil pero sin cobrarte dinero real por acercártela. Y hay a quien esta motivación cada vez más lejana le gusta. Pero a mí personalmente me hace abandonar el juego cuando el avance es demasiado tedioso.

Conclusión

Knight vs Giant es un roguelike entretenido de jugar durante muchas horas, pero a la larga se hace repetitivo por culpa de sus mecánicas de construcción. Que su avance dependa de tres recursos, cada cual más difícil de conseguir que el anterior acaban por hacer que el interés se pierda completamente. Pero esto es una opinión personal, seguro que ahí fuera existen muchos jugadores a los que les encantará.

Knight vs Giant es para ti si:

  • Te gustan los juegos los roguelike de este tipo y no sabes a qué jugar mientras esperas la salida de Hades 2.
  • Tienes más paciencia que yo.
  • No te molesta el aspecto Candy Crush.

No te hará tilín si:

  • Quieres un juego cuyo avance sea dinámico de principio a fin.
  • Buscas una historia que haga justicia a la leyenda de Arturo Pendragón.

He jugado a Knight vs Giant The Broken Excalibur en una Xbox Series X gracias al código de análisis enviado por PQube.

By Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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