Thunderobot lanza un MiniPC con potencia irregular y precio alto. Mucha RAM, gráfica justa y enfoque en IA más que en gaming.
Steam Machine domina titulares como el MiniPC centrado en gaming que podría marcar el año. Su propuesta compacta y directa ha impulsado comparaciones con otros dispositivos similares. Entre ellos aparece Thunderobot, que ha decidido adelantarse con un equipo que destaca por cifras extremas. Sin embargo, su planteamiento técnico resulta extraño para un producto que pretende competir en videojuegos.
El MiniPC de Thunderobot apuesta por una potencia llamativa, pero desequilibrada. Su configuración parece diseñada para tareas muy concretas y no para ofrecer una experiencia sólida en juegos. La sensación general es que el dispositivo impresiona en papel, pero no termina de justificar su enfoque para el público que busca rendimiento en gaming.

Un MiniPC potente pero irregular
Thunderobot incorpora el procesador AMD Ryzen AI Max+ 395, uno de los chips más potentes del segmento. Su rendimiento bruto es notable y permite ejecutar tareas exigentes sin dificultad. La parte gráfica, sin embargo, se queda corta para un dispositivo que aspira a competir con Steam Machine. Su potencia se aproxima a una NVIDIA RTX 4070 Mobile, lo que lo sitúa cerca de una RTX 4060 de sobremesa. Esto permite jugar en FHD con solvencia, pero lo aleja de configuraciones más ambiciosas.
El problema aparece cuando se compara su precio con su rendimiento real en juegos. Aunque puede mover títulos modernos sin complicaciones, no alcanza el nivel de un PC de sobremesa similar en coste. La experiencia es correcta, pero no destaca en un mercado donde la relación entre potencia y precio es clave. El resultado es un MiniPC que rinde bien, pero no justifica su inversión para gaming.
Una memoria absurda para videojuegos
El dispositivo incluye 128 GB de RAM, una cifra desproporcionada para jugar. Además, permite asignar hasta 96 GB como VRAM, algo completamente innecesario para videojuegos actuales. Esta decisión responde a un enfoque claro hacia la inteligencia artificial, donde sí pueden aprovecharse estas cantidades. El MiniPC está pensado para cargas de trabajo específicas y no para ofrecer una experiencia equilibrada en juegos.
Este planteamiento explica su precio elevado, pero también limita su atractivo para el público general. La memoria es cara y su integración dispara el coste final sin aportar beneficios reales en gaming. Aunque su potencia global es alta, la configuración no está optimizada para quienes buscan un MiniPC centrado en videojuegos. El resultado es un producto potente, pero mal orientado para este uso.
Ficha técnica
- Procesador: AMD Ryzen AI Max+ 395
- Gráfica equivalente: RTX 4070 Mobile / RTX 4060
- Memoria RAM: 128 GB
- VRAM asignable: Hasta 96 GB
- Enfoque principal: Inteligencia artificial
- Rendimiento gaming: FHD estable
- Precio estimado: 3.400 euros
Conclusión
El MiniPC de Thunderobot destaca por su potencia bruta y su memoria descomunal, pero su propuesta resulta poco coherente para gaming. La gráfica integrada no acompaña a una configuración tan extrema y su precio lo sitúa en una posición complicada frente a alternativas más equilibradas. Aunque puede ejecutar juegos modernos sin problemas, no ofrece una relación calidad‑precio competitiva para este segmento.
Su enfoque hacia la inteligencia artificial explica sus decisiones técnicas, pero limita su atractivo para el público que busca un MiniPC para jugar. Frente a él, Steam Machine aparece como una opción más lógica y probablemente más económica. La propuesta de Valve parece mejor adaptada al usuario que quiere jugar en FHD con estabilidad y sin pagar un sobrecoste innecesario.
Si buscas un MiniPC para gaming, este modelo de Thunderobot no es la mejor elección. Steam Machine ofrece un equilibrio más sensato entre potencia, precio y experiencia real.








