Sony asume nuevas pérdidas por Bungie tras el mal rendimiento de Marathon y el desplome histórico de Destiny 2
Sony afronta otro golpe financiero tras su compra de Bungie. La compañía registró un deterioro contable de 560 millones de dólares en su cuarto trimestre fiscal, apenas semanas después del lanzamiento de Marathon. El estudio no logra estabilizar sus dos juegos como servicio y la situación vuelve a tensarse internamente.
La adquisición de Bungie por 3.600 millones en 2022 sigue generando pérdidas. Sony acumula 765 millones en deterioros durante el año fiscal 2025, con riesgo de más ajustes en 2026 si la tendencia continúa.
Marathon no despega y Destiny 2 toca fondo
Marathon debutó en marzo como el primer proyecto nuevo de Bungie en más de una década. Pese a buenas críticas, el juego no mantiene tracción. No aparece entre los diez más jugados en PS5, Xbox Series o PC, y en Steam ronda entre 10.000 y 15.000 jugadores simultáneos.
Mientras tanto, Destiny 2 vive su peor momento histórico en Steam. El descenso de actividad agrava la presión sobre Bungie, que ya sufrió despidos masivos y un cambio de liderazgo tras la compra.
Sony busca soluciones ante un modelo que no funciona
La caída simultánea de Marathon y Destiny 2 complica la estrategia de juegos como servicio de Sony. La compañía necesita recuperar impulso en un mercado saturado y exigente. Los fans piden medidas agresivas como rebajar el precio de Marathon o activar fines de semana gratuitos para atraer nuevos jugadores.
Bungie experimenta con modos más accesibles, pero el impacto es limitado. Sin un cambio fuerte, el estudio podría enfrentarse a nuevos recortes y una revisión profunda de su modelo operativo.
Ficha técnica
- Compañía: Sony
- Estudio: Bungie
- Adquisición: 3.600 millones
- Pérdidas Q4: 560 millones
- Pérdidas FY25: 765 millones
- Juego afectado: Marathon
- Jugadores Steam: 10.000–15.000
- Estado Destiny 2: Mínimo histórico
- Medidas posibles: Rebaja de precio
- Medidas posibles: Fin de semana gratuito
Conclusión
Sony afronta un escenario complicado con Bungie. Marathon no logra consolidarse y Destiny 2 cae a mínimos históricos, generando pérdidas millonarias. La compañía necesita decisiones rápidas para evitar que la situación empeore. El futuro de Bungie dependerá de su capacidad para recuperar jugadores y estabilizar sus proyectos como servicio.








