15 julio, 2024

El desarrollador valenciano Josep Monzonís se puso la noble meta de desarrollar los juegos que a él le gustaría jugar. A juzgar por la lista de juegos que tiene colgados en la plataforma Steam y la fecha de salida, se ha dedicado a ello con ahínco. Mejorando de forma muy notable, al menos en lo técnico, desde Castle of Pixel Skulls hasta su último lanzamiento: Aztec Tiki Talisman.

Aztec Tiki Talisman Launch Trailer

Plataformas retro

Aztec Tiki Talisman nos propone un regreso al pasado, a la época en la que muchas sagas plataformeras que habían triunfado en los 8 y 16 bits a base de salto y tirabuzón intentaron pasar su propuesta a la tercera dimensión. La primera PlayStation, Nintendo 64 y, en menor medida, la Saturn de SEGA fueron las damnificadas que recibieron estos títulos.

Digo damnificadas porque antes de Super Mario 64 pocos fueron los juegos que supieron trasladar la jugabilidad de los plataformas al mundo del polígono. El hecho de que no pudiésemos mover la cámara con un stick y que la cámara tuviese que moverse de forma autónoma lastraba enormemente la experiencia. Pero antes del primer juego tridimensional del fontanero no lo sabíamos porque no teníamos con qué compararlos.

Jugabilidad old school

En Aztec Tiki Talisman no puedes mover la cámara a tu gusto, aunque tampoco le hace falta. El tema es que tampoco tiene otras mejoras de vida que se han ido aplicando a los videojuegos con el paso de los años y que nos han mal acostumbrado. Es un juego muy bonito y entretenido pero su principal dificultad radica en esa falta de pulido destinada a que el jugador se sienta más cómodo.

El protagonista de Aztec Tiki Talisman debe recorrer cincuenta niveles de dificultad creciente. En todos ellos ha de recoger un diamante y dirigirse a la salida. Si de paso recoge tres estrellas repartidas por cada nivel, pues mejor. Algo sencillo de explicar pero difícil de hacer porque cada cosa está en su propia plataforma elevada, a la que hay que llegar saltando a través de peligros cada vez más peliagudos: plataformas que van y vienen, estatuas que escupen fuego, pinchos que salen del suelo…

Este rubiales es un torpe

Todo bien hasta que comprobamos que nuestro protagonista tiene una facilidad increíble para caerse por el borde de las plataformas, que su agilidad hace que cada salto deba ser medido con mirilla láser y que acertar con su hacha a distancia es cuestión de prueba y error.

Pese a ello Aztec Tiki Talisman sigue siendo un juego de lo más disfrutable. Simplemente hay quien se va a cansar de caerse de una plataforma o fallar en un salto y tener que repetir todo desde el principio. El autor, consciente de ello, ha creado un sistema muy inteligente mediante el cual no tenemos que repetir todo desde el principio por culpa de un resbalón. Cuando llegamos a ciertas plataformas surgen unas escaleras que nos permiten continuar desde ahí.

Conclusión

Aztec Tiki Talisman es un buen jeugo si tenemos paciencia con la falta de ayudas invisibles que suelen ofrecer los juegos actuales, como el autoapuntado o el hecho de que nuestro personaje esté imantado a los precipicios. Es un paso de calidad más en la carrera de Josep Monzonís y una garantía de que su siguiente título va a ser un poco mejor. En definitiva un juego divertido para pasar una tarde por algo más de cinco euros en Steam y Xbox.

Te lo pasarás en grande con Aztec Tiki Talisman si:

  • Eres de los que se vuelven a montar en el caballo cada vez que le tira al suelo.
  • Aprendiste a montar en bici sin ruedines.

No te gustará si:

  • Tiras el mando contra la pared a la mínima.

He jugado a Aztec Tiki Talisman en una Steam Deck gracias al código de prensa proporcionado por Jandusoft.

By Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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