Tras el cierre de BioWare y la cancelación de Mass Effect 5, la política canadiense se moviliza contra el capital privado y propone convertir el estudio en una cooperativa.
El drástico cierre de BioWare tras tres décadas como pilar de la industria del videojuego en Canadá sigue provocando reacciones en estamentos donde no es habitual ver debates sobre el sector de los videojuegos. Tras la liquidación del histórico estudio afincado en Edmonton por parte de Electronic Arts y la consiguiente cancelación de Mass Effect 5, la política canadiense ha entrado de lleno en la conversación.
Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático (NDP) de Canadá, ha alzado la voz públicamente señalando las causas de la clausura y proponiendo una solución inédita: que el propio gobierno federal financie a los trabajadores de BioWare para que adquieran y gestionen el estudio.
El impacto del capital privado en la industria del videojuego
En sus declaraciones publicadas en redes sociales, Lewis desmontó los discursos conspirativos que atribuían el fracaso a aspectos narrativos de Dragon Age: The Veilguard. Según el político, la verdadera razón tras el desmantelamiento de BioWare es la estructura financiera de su matriz: EA pasa a estar controlada por fondos de inversión privada tras la adquisición realizada por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, Silver Lake Partners y Affinity Partners.
El líder político argumentó que el capital privado prioriza el beneficio a corto plazo y la reestructuración agresiva en lugar de la sostenibilidad creativa:
«Esto es lo que hace el capital privado: comprar empresas, hundirlas y desmantelarlas para obtener beneficios a corto plazo. Los desarrolladores de BioWare saben cómo gestionar el estudio y cómo hacer los juegos que a todos nos gustan. Se les debería dar la primera oportunidad —y el apoyo federal— para comprarlo y gestionarlo ellos mismos».
¿Una cooperativa de desarrolladores para salvar Mass Effect?
La propuesta de Lewis pasa por dar prioridad a los desarrolladores frente a los grandes conglomerados para rescatar proyectos como el cancelado universo de Mass Effect. Aunque la iniciativa plantea un precedente interesante en la protección de la industria cultural canadiense, diversos analistas señalan que se trata principalmente de un posicionamiento político de visibilidad, ya que Lewis no cuenta con el poder institucional ejecutivo para llevar a cabo una intervención financiera de tal magnitud.
Pese a las dificultades reales de ejecución, el debate pone sobre la mesa una alternativa deseada por gran parte de la comunidad: la salida de los estudios creativos del control de fondos de inversión para garantizar la continuidad de sus franquicias de manera independiente.
Ficha de la propuesta política
| PARÁMETRO | DETALLES |
|---|---|
| Estudio Afectado | BioWare (Edmonton, Canadá) |
| Compañía Matriz | Electronic Arts (EA) |
| Figura Política | Avi Lewis (Líder del Nuevo Partido Democrático de Canadá) |
| Propuesta | Financiación federal para la compra del estudio por parte de sus empleados |
| Causa del Cierre | Reestructuración tras la adquisición de EA por fondos de inversión privada |








