City Tales: Medieval Era y la otra forma de entender la simulación medieval

City Tales – Medieval Era ofrece una visión diferente del city builder medieval, apostando por la construcción orgánica, el ritmo relajado y una narrativa integrada que prioriza la creatividad sobre la presión constante.

Uno de los pilares que definen a City Tales – Medieval Era es su rechazo a la cuadrícula clásica. En lugar de imponer una estructura rígida, el juego apuesta por un sistema de zonas orgánicas donde el jugador delimita áreas y permite que calles, parcelas y edificios se adapten de forma natural al terreno. El resultado son ciudades con formas irregulares, mucho más cercanas a los asentamientos medievales reales que a un tablero de estrategia tradicional.

Kity Builder, construyendo con gatetes – XboxManiac

Esta filosofía de diseño no solo aporta frescura al género, sino que también refuerza la sensación de autoría. Cada ciudad acaba teniendo una identidad única, fruto tanto de las decisiones estratégicas como del propio entorno, lo que convierte el crecimiento urbano en un proceso más creativo que mecánico.

City Tales – Medieval Era | Primeros pasos en portátil Gaming RTX 3060

Cuadro técnico

Título: City Tales – Medieval Era
Desarrollador: Irregular Shapes
Editor: Firesquid
Género: City builder / simulación
Plataforma: PC
Modo de juego: Un jugador
Estilo visual: Ilustrado, pintado a mano
Idiomas: Multilenguaje
Duración estimada: Variable según el ritmo del jugador
Fecha de lanzamiento: 29 de enero versión 1.0 (actualmente en acceso anticipado)
Precio estimado: 22’99€

Un ritmo pausado pensado para disfrutar

A nivel jugable, City Tales – Medieval Era se desmarca de otros city builders al reducir la presión constante. No hay castigos severos, desastres arbitrarios ni sistemas diseñados para penalizar al jugador por experimentar. El avance es progresivo y deliberadamente calmado, invitando a planificar con tranquilidad y a observar cómo la ciudad cobra vida poco a poco.

Este enfoque convierte la experiencia en algo cercano a un “city builder acogedor”, donde la gestión existe, pero nunca ahoga. Es un juego que prioriza la satisfacción de construir y ver crecer el asentamiento por encima del desafío puro, lo que lo hace especialmente atractivo para quienes buscan una experiencia relajada.

Narrativa integrada y ciudadanos con propósito

Otro de los aspectos diferenciales del título es la integración de la narrativa en el desarrollo de la ciudad. A través de personajes clave y misiones contextualizadas, el juego va dando sentido a las nuevas mecánicas y edificios que se desbloquean. Estas historias no interrumpen el flujo de juego, sino que lo acompañan, aportando coherencia y una ligera carga emocional al progreso.

Los ciudadanos no son simples números. Sus necesidades, profesiones y celebraciones ayudan a reforzar la idea de que la ciudad es un organismo vivo, algo que se percibe especialmente cuando los distritos empiezan a especializarse y a reflejar el crecimiento económico y social del asentamiento.


Gestión accesible, con margen de mejora

La economía se apoya en una amplia variedad de recursos y cadenas de producción, introducidas de forma gradual. El sistema está pensado para ser comprensible sin resultar superficial, permitiendo una gestión eficaz sin exigir una microgestión extrema desde el primer momento.

No obstante, este planteamiento también tiene su contrapartida. Los jugadores que busquen sistemas profundamente complejos o un desafío elevado pueden encontrar el ritmo demasiado suave, especialmente en las fases avanzadas. Además, algunas limitaciones en la gestión de distritos y en la evolución de edificios pueden restar flexibilidad a largo plazo, dejando la sensación de que aún hay margen para ampliar el contenido endgame.


Un apartado artístico que marca la diferencia

Visualmente, City Tales – Medieval Era destaca por su estilo ilustrado, con colores vivos y una presentación cálida que refuerza el tono relajado del juego. La dirección artística convierte cada vista del mapa en una estampa casi de cuento, algo que encaja perfectamente con su propuesta jugable.

La ambientación sonora acompaña con sutileza, reforzando la sensación de calma y ayudando a que la experiencia se sienta más contemplativa que competitiva.

Conclusión

City Tales – Medieval Era no pretende competir con los city builders más exigentes ni con las simulaciones más profundas del mercado. Su objetivo es otro: ofrecer una experiencia de construcción medieval centrada en la creatividad, la narrativa ligera y el disfrute sin prisas. La ausencia de cuadrículas, su ritmo pausado y su cuidado apartado artístico lo convierten en una propuesta diferente dentro del género.

Aunque todavía puede crecer en profundidad y variedad en el largo plazo, el título deja claro que hay espacio para city builders que apuesten por la calma y la expresión personal. Una experiencia muy recomendable para quienes disfrutan creando ciudades con alma, más que optimizando cifras.

Por Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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