20 febrero, 2024

Análisis de RIN The Last Child: Bonito por fuera

Jugando a RIN The Last Child me han venido a la memoria aquellos años en los que compraba juegos para Amstrad CPC viendo la carátula y las capturas de pantalla que había en la parte de atrás. En los ochenta no teníamos internet y las revistas de videojuegos estaban en ciernes. No podían hablar de todos los juegos que salían al mercado y tampoco es que nuestros padres nos las comprasen. Así que nos teníamos que fiar de nuestros ojos e intuición. Y muchas veces nos la metían doblada.

Rin  The Last Child   Official Announcement Trailer

Ori parece…

RIN the Last Child entra por los ojos, como esas carátulas dibujadas por Alfonso Azpiri. Su diseño es precioso, está claro que intenta parecerse a Ori and the Blind Forest con esa mezcla de magia y naturaleza, aunque tiene su propia firma gracias a un toque más oscuro. Todo se ve bonito y fluido desde que empiezas la partida hasta que acabas la aventura unas seis horas más tarde. Así que si te dejas guiar por lo que se ve en sus tráilers y gameplays corres el riesgo de comprarlo, como comprábamos los juegos de OMK tras ver sus elegantes portadas.

Porque es bonito y tiene alguna buena idea como la forma de crear tus magias, que tampoco sirve de mucho en la práctica, pero al final el juego en general es un desastre. Duele hablar mal de un juego que llega de mano de un estudio independiente, pero es que RIN falla en todos los aspectos de la jugabilidad. Parece que sus autores van corrigiendo errores y respondiendo a sus clientes pero resulta que el título llegó a Steam el día 25 de enero a un precio de 20 euros y el juego que dieron a cambio de este dinero no era un producto finalizado. A día de hoy sigue sin serlo y no parece que se vaya a terminar de pulir hasta el punto de convertirse en un buen metroidvania.

… plátano es

¿Qué es lo que lo hace tan malo? En general falla todo lo que hace que metroidvania pueda engancharte. Desde el principio la exploración es nefasta, en ningún momento sabes si estás moviéndote en la dirección correcta. Nada te indica qué camino elegir ni te invita a apuntar un camino cerrado para volver luego con nuevas habilidades. De hecho no puedes poner una señal en el mapa, el cual es tu mayor enemigo en RIN.

El dichoso mapa no es nada útil debido a varios factores. Para empezar no puedes alejarlo lo suficiente para saber dónde demonios estás. No se divide en zonas compartimentadas, como suele ocurrir en este tipo de juegos (la torre, la biblioteca…). Cuando encuentras zonas secretas no las marca como exploradas, por lo que puedes entrar varias veces en las mismas sin darte cuenta. A esto ayuda el hecho de que el mapa no se va dibujando según entras en una estancia sino que dibuja bloques completos que abarcan mucho más de lo que has visto.

De esta forma nunca sabes a ciencia cierta si has estado previamente en un lugar. Eso unido a que el juego es muy bonito pero más repetitivo que el ska hace que cuando mueras no sepas dónde carajo has aparecido y termines dando vueltas en círculo.

¿Te parece poco?

Pues aún hay más. El juego está lleno de pequeñas plataformas que se mueven a gran velocidad sobre abismos mortales y, habéis adivinado, el control del personaje no ayuda a caer sobre dichas plataformas. Por otra parte el combate es o muy fácil o muy difícil dependiendo del enemigo al que te enfrentes y, aunque dispones de una gran variedad de hechizos, los únicos útiles son los dos primeros que obtienes.

Hablando de los enemigos, la variedad brilla por su ausencia. Creo que puedes contar el número de diferentes masillas a los que te enfrentas con los dedos de ambas manos. Quizá hay un par más, pero sigue siendo un juego repetitivo hasta la saciedad. Y tiene bosses, claro, pero sus patrones de ataque se pueden adivinar en el primer enfrentamiento suponiendo un reto prácticamente inexistente.

Hay miles de metroidvanias

Si tienes la necesidad de jugar un metroidvania no elijas este. Hay cientos de ellos que van a llegar este mismo año y otros mil que ya están disponibles y seguramente el 90% de ellos sean mejores que RIN: Last Child. Escoge uno de ellos y olvídate de este, al menos por ahora. Igual dentro de unos meses sus responsables han sido capaces de mejorarlo hasta el punto de ser un juego aceptable. Pero ahora mismo es un programa con muy buen apartado gráfico y nada más. Se nota que sus desarrolladores han intentado morder más de lo que pueden tragar y les ha pillado la fecha de salida con algo a medio cocer.

Te gustará si:

  • Sólo lo miras.

No te gustará si:

  • Lo juegas.

Hemos sufrido RIN The Last Child gracias al código de prensa enviado por Keymailer.co.

By Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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