Capcom revela que el 93,3% de sus ventas de juegos son digitales. Analizamos cómo estos datos respaldan la polémica decisión de Sony para 2028.
El debate en torno a la preservación del formato físico y la libertad de elección del usuario ha vuelto a situarse en el centro de la conversación tras la controvertida decisión de Sony de cesar la fabricación de discos para PlayStation en 2028. Sin embargo, los fríos datos financieros de los grandes editores de la industria continúan respaldando el cambio de rumbo hacia un ecosistema prioritariamente digital.
El último informe financiero de Capcom, correspondiente al primer trimestre del año fiscal, ha dejado unas cifras especialmente reveladoras: el 93,3 % de sus ventas totales de videojuegos se realizaron en formato digital, dejando al formato físico en un testimonial 6,7 %.
A este abrumador dominio del formato descargable se le suma un cambio claro en la distribución de plataformas de la compañía japonesa: el 60,4 % de las ventas se registraron en PC, mientras que las consolas representaron el 32,9 % restante.
UN CATÁLOGO LLENO DE NOVEDADES QUE NO COMPENSA EL DISCO
Aunque las ofertas en juegos de catálogo suelen impulsar de forma natural los números digitales, el dato resulta aún más impactante si se tiene en cuenta el potente calendario de estrenos que Capcom ha desplegado a lo largo de 2026, con lanzamientos de la talla de Resident Evil Requiem, Monster Hunter Stories 3 y Pragmata. Incluso con la llegada al mercado de estas grandes producciones en caja, el consumo en formato físico se mantiene en mínimos históricos.
LA ENCRUCIJADA DE SONY Y EL FUTURO DE LAS CONSOLAS
Aunque la transición hacia un futuro digital parecía inevitable a medio plazo, la contundencia de estos datos ofrece contexto a la postura radical adoptada por gigantes del sector como Sony. Mientras parte de la comunidad critica que la medida de eliminar los discos para 2028 se haya acelerado de forma prematura antes de que el mercado lo absorba de manera 100 % orgánica, informes como el de Capcom demuestran que el consumo en consolas y PC camina de forma imparable hacia la distribución digital.








