¿Se puede reinventar el blackjack? Analizamos Black Jacket, un brillante deckbuilder roguelite con una gran historia que te atrapará en el inframundo.
Existe un romance muy particular en torno a las partidas de cartas clandestinas, una imagen clásica de película antigua con salas llenas de humo, rostros cansados y la tensión de arriesgarlo todo a una última mano. Tras el fenómeno de Balatro, la industria se ha propuesto dar una vuelta de tuerca a los juegos de mesa tradicionales, y ahora le toca el turno al blackjack con Black Jacket.
Desarrollado por Mi’pu’mi Games y distribuido por Skystone Games, este título toma la estructura familiar del 21 y la retuerce para dar forma a un roguelite deckbuilder disponible en PC y consolas. Pero a diferencia de otros exponentes del género, aquí no solo jugamos por la adicción matemática; jugamos por la supervivencia de nuestra propia alma y por desenterrar los secretos de un pasado olvidado.
Jugando contra el pasado en el inframundo
En Black Jacket nos metemos en la piel de Kris, un alma perdida que intenta escapar del infierno ganando partidas de blackjack contra otros espíritus atormentados. El objetivo principal es arrebatarles todas sus monedas para poder pagar al barquero y salir del inframundo. En este tétrico viaje nos guía Reed, un misterioso personaje que, de forma bastante curiosa, suena como un carismático científico británico pero con un deje profundamente espeluznante.
Donde el juego sorprende y se desmarca de la competencia es en su inesperado enfoque narrativo. A medida que avanzamos y derrotamos a nuestros oponentes, descubrimos que Kris realmente conocía a muchas de esas almas en el mundo de los vivos. Cada victoria desbloquea fragmentos de memoria que revelan por qué estamos en el infierno y cambian por completo nuestra percepción de los personajes, convirtiendo la historia en un motor tan adictivo como la propia jugabilidad.
Cartas en llamas y la manipulación del mazo
La base jugable sigue siendo alcanzar el número 21 sin pasarse y batir a la banca. Sin embargo, Black Jacket introduce barajas modificadas con mecánicas sorprendentes: mazos que prenden fuego a los naipes, cartas que devoran a otras y habilidades especiales al juntar miembros de la Realeza en la mesa. Las partidas se vuelven increíblemente dinámicas, permitiendo tanto giros dramáticos donde el rival te arruina la mano en el último segundo, como victorias milagrosas cuando dabas la run por perdida.
Cada viaje o «trayecto» se compone de enfrentamientos contra almas perdidas y jefes finales que poseen habilidades únicas y monedas de oro especiales. Para avanzar en la trama, es necesario derrotar a cada jefe un total de seis veces, momento en el que el barquero te exigirá más cartas y el juego comenzará a volverse completamente loco. Por suerte, entre partida y partida podemos gestionar el mazo en la tienda, comprando potenciadores, despertando poderes ocultos en nuestros naipes o quemando las cartas que nos estorben para crear combinaciones ilimitadas.
Estilo visual impecable y pequeños tropiezos en la mesa
En el apartado técnico, el juego es una delicia visual de corte minimalista y sucio que no distrae de lo verdaderamente importante: las cartas. El casino del más allá brilla con efectos de iluminación fantásticos al encender los naipes, todo ello aderezado con un gran trabajo de actuación de voz que eleva la ambientación lúgubre del título. En plataformas como Xbox Series X y dispositivos portátiles como ROG Ally X el rendimiento es muy fluido.
No obstante, el juego no está exento de pequeños flecos. Al depender del azar, algunas habilidades de los jefes pueden sentirse algo injustas al principio, obligándote a pensar de forma muy poco convencional. Además, las cajas de texto que explican los efectos de las cartas son sorprendentemente complejas y densas, llegando a bloquear la visión del tablero en ocasiones (aunque incluye una opción para cambiar la vista). Por último, la prensa internacional ha reportado un molesto fallo menor en la versión de lanzamiento que deja la pantalla en negro al terminar un trayecto, obligando a reiniciar el juego.
Ficha técnica
- Desarrollador: Mi’pu’mi Games
- Publisher: Skystone Games
- Plataformas: PC, PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch
- Género: Roguelite / Deckbuilder / Estrategia Narrativa
Conclusión
Black Jacket es una joya independiente tan pulida como adictiva. Mi’pu’mi Games ha logrado la difícil tarea de coger un juego tan simple como el blackjack y elevarlo a algo genuinamente especial gracias a un sistema de progresión robusto y una atmósfera magistral. Lo que verdaderamente te mantiene pegado a la pantalla, más allá de la satisfacción de ver arder las cartas del rival, es el ansia por desbloquear el siguiente recuerdo de Kris. Si te gustan las experiencias estratégicas con un buen trasfondo argumental, es una propuesta imprescindible para este año.
Prepara los nervios y la cabeza: Black Jacket te hará sufrir con el azar, pero la recompensa de descubrir sus misterios bien vale cada partida en el purgatorio.







