Neon Abyss es una de esas joyas ocultas de Game Pass que merece una segunda oportunidad: acción roguelite, estética neón y caos sin límites desde su debut en 2020.
Lanzado originalmente en 2020, Neon Abyss es uno de esos títulos que, sin hacer demasiado ruido mediático, terminó encontrando su público gracias al boca a boca y a su presencia en servicios como Game Pass. Cuatro años después, sigue siendo una propuesta plenamente vigente dentro del género roguelite, especialmente atractiva para quienes buscan acción directa, partidas rápidas y un alto componente de experimentación.
Dunjungle: un roguelite fresco, exigente y lleno de personalidad – XboxManiac
Ambientado en un universo de estética cyberpunk cargado de color y efectos luminosos, el juego nos pone en la piel de un miembro del Grim Squad, enviado a adentrarse en el Abismo para enfrentarse a hordas de enemigos y a una galería de jefes tan extravagantes como el propio mundo que habitan.
Acción caótica y sinergias sin límites
La base jugable de Neon Abyss se apoya en un sistema run and gun ágil y constante, donde disparar no es una opción, sino una necesidad permanente. Las partidas se generan de forma procedural, lo que garantiza situaciones distintas en cada intento, tanto en el diseño de las salas como en los objetos y mejoras disponibles.
Uno de los grandes aciertos del juego es su sistema de sinergias. A diferencia de otros roguelite más restrictivos, aquí no existe un límite claro en la cantidad de objetos pasivos que se pueden acumular. Esto da lugar a combinaciones desbordantes de efectos, proyectiles y habilidades que pueden convertir una run en un auténtico festival de caos visual y poder desmedido. Cada partida se siente como un experimento, con resultados impredecibles.
El sistema de huevos y mascotas añade otra capa estratégica. Estas criaturas, que evolucionan durante la partida, acompañan al jugador y aportan ventajas adicionales, reforzando la sensación de progresión dentro de cada intento. Los mini-juegos intercalados entre combates ayudan a romper la rutina y ofrecen recompensas alternativas que mantienen el ritmo fresco.
Progresión irregular, pero estimulante
El diseño de niveles sigue una estructura de salas conectadas, con secretos, rutas opcionales y cofres que dependen de una gestión cuidadosa de recursos como llaves, bombas o cristales. En este aspecto, Neon Abyss puede resultar exigente, ya que una mala decisión o una tirada desafortunada pueden limitar seriamente el potencial de una partida.
La progresión permanente se basa en desbloqueos que se obtienen al derrotar jefes y cumplir objetivos concretos. Nuevos personajes, objetos y reglas se van incorporando poco a poco, incentivando la repetición. No obstante, este avance puede sentirse algo lento en las primeras horas, especialmente para quienes buscan recompensas más inmediatas.
Identidad visual y personalidad propia
En lo audiovisual, Neon Abyss destaca claramente. Su pixel art, repleto de colores neón, partículas y animaciones constantes, construye una identidad muy reconocible. En momentos de máxima acción, la pantalla puede llegar a saturarse, pero ese exceso forma parte del encanto del juego.
La banda sonora electrónica acompaña bien el ritmo frenético de la acción, reforzando la ambientación urbana y desenfadada del conjunto, aunque puede resultar algo repetitiva en sesiones prolongadas.
Un legado reforzado con su secuela
La relevancia de Neon Abyss no se entiende del todo sin mencionar que su propuesta tuvo continuidad. Su segunda parte, de corte claramente continuista, está disponible desde julio de 2025, ampliando y refinando muchas de las ideas originales. Esto convierte al título original en una pieza especialmente interesante dentro de Game Pass, tanto como punto de entrada a la saga como experiencia independiente plenamente disfrutable.
Conclusión
Neon Abyss es una de esas joyas ocultas que encajan a la perfección en el catálogo de Game Pass. Su combinación de acción directa, sinergias descontroladas y personalidad visual lo convierten en un roguelite ideal para partidas cortas pero intensas. Aunque su dependencia del azar y su progresión irregular pueden no convencer a todo el mundo, sigue siendo una experiencia muy recomendable para quienes disfrutan del caos creativo y la experimentación constante.
Un título que, pese al paso del tiempo, mantiene intacta su capacidad para sorprender… y que cobra aún más sentido ahora que su universo ha seguido creciendo.
Título: Neon Abyss
Desarrollador: Veewo Games
Editor: Team17
Plataformas: PC, PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch
Género: Acción, plataformas, roguelite
Fecha de lanzamiento: 14 de julio de 2020
Estilo visual: Pixel art vibrante, estética neón y efectos luminosos
Mecánicas clave: Generación procedural, sinergias de objetos, mascotas, mini-juegos
Modo de juego: Un jugador
Duración estimada: Variable, alta rejugabilidad


