16 junio, 2024

Análisis de Blasphemous 2: ahora con más metroidvania y menos souls

Ya está aquí Blasphemous 2. La segunda parte del metroidvania con toques de Dark Souls español que apareció en 2019, dos años más tarde que Hollow Knight, llega a las tiendas unos seis años antes de que Silksong anuncie su fecha definitiva de salida. Y todo esto sin parar de lanzar nuevo contenido para la primera parte. Para que luego hagan chistes sobre el poco aprecio al trabajo que tenemos los españoles. Para colmo este segundo Blasphemous es una auténtica maravilla que mejora, y de qué fmanera, todo lo visto en el anterior capítulo.

Blasphemous 2 - Primeras horas de juego en Steam Deck y análisis

Vuelven el penitente y su asombroso mundo pixelado basado en la mitología católica. Más concretamente en las costumbres más españolas y la semana santa andaluza. Todo aquello que nos maravilló en los primeros tráilers mostrados por The Game Kitchen hace cuatro años se mantiene en Blasphemous 2. Esa estética que retuerce la imaginería eclesiástica generada durante la época del renacimiento y barroco españoles nos vuelve a maravillar. Ese mundo que parece un retablo de Berruguete con extraños personajes de El Bosco nos vuelve a abrazar en cuanto comenzamos la partida.

El pixelart del primer Blasphemous era sobresaliente, pero el de su segunda parte es aún mejor. No sólo los personajes lucen una animación más detallada y han aumentado en número. Además los escenarios ahora están llenos de vida, no sólo porque el estilo artístico ha pasado de los tristes tonos ocres de la primera parte a una paleta llena de colores más vivos. Los fondos ahora están llenos de animaciones únicas y la diferencia estética entre una parte del mapa y otra está más pronunciada.

En general el apartado gráfico de Blasphemous 2 ha mejorado de forma exponencial lo que The Game Kitchen nos ofreció en su ópera prima. Está claro que al ser una segunda parte su estética macabro-cristiana ya no sorprende como la primera vez. Puede que precisamente por eso la sensación que tuve al empezar a jugar fue de esto es lo mismo y no fue hasta llevar unas horas jugadas y ponerme vídeos de la primera parte cuando me he dado cuenta de que el trabajo hecho para la ocasión es una auténtica brutalidad.

Si la parte visual se ha mejorado la sonora se ha elevado a los altares gracias a la música de Carlos Viola, que ya trabajó en la parte sonora de la primera parte pero que ahora acompaña la partida de Blasphemous 2 con un tema que casa perfectamente con cada una de las partes que visitamos.

Y qué decir del nuevo doblaje. La versión en castellano viene desde el primer día con todos los textos leídos por actores de doblaje reconocibles, empezando por el mítico Ramón Langa narrando las primeras líneas que escuchamos al comenzar la partida. Además se han incluido diferentes acentos para los personajes. En el mundo de Blasphemous 2 tienen cabida todo tipo de voces, desde dicciones castellanas y andaluzas hasta voces inequívocamente latinoamericanas.

Blasphemous 2 maravilla nuestros ojos y acaricia nuestros oídos, la primera parte ya lo hacía pero esta vez es todo mucho mejor. Queda dicho. Pero qué pasa con la jugabilidad. Lo importante de un juego es cómo se juega y, ya sé que es una opinión impopular, pero las primeras andanzas del penitente no me convencieron. La parte de metroidvania no terminaba de cuajar, pero ahí estaba. Pero la parte souls estaba metida con calzador, el combate no era justo y los picos de dificultad eran artificiales. Se notaba que estaban puestos ahí porque hace cuatro años lo que molaba era que los juegos fuesen difíciles.

A la hora de hacer Blasphemous en The Game Kitchen no entendieron bien la filosofía de Dark Souls. Es normal, es lo mismo que les pasó a muchos otros estudios que intentaron copiar la formula de From Software. La cuestión no es que el juego te mate constantemente, es que mueras tú porque has cometido un error. Te has desconcentrado en mitad de un combate, has sido demasiado confiado al enfrentarte a un enemigo o al ver cómo a ese jefe le queda tan solo un golpecito te has venido arriba y la has cagado. Estás muerto. Pero sabes que es por tu culpa.

Claro que también hay rocas que caen de la nada y enemigos que esperan tras la puerta. Pero esa sorpresa te pilla la primera vez. Los buenos souls no son difíciles, son exigentes. Exigen tu concentración en todo momento y si te despistas mueres. El penitente que pudimos controlar en Blasphemous se sentía pesado y no evolucionaba demasiado a lo largo de su periplo. Cada combate era difícil y cada vez que se juntaban varios enemigos era directamente un dolor. Un dolor por el que tenías que pasar sí o sí.

Pero eso era antes. Blasphemous 2 apuesta por un penitente mucho más ágil que puede controlar tres armas diferentes. Una pesada, una ligera y la estándar. Esto le da más versartilidad en combate pero la cosa no se queda ahí porque tendremos otras formas de mejorar nuestro personaje según descubramos los secretos que oculta el mapa. Esto hace que si no conseguimos eliminar a un jefazo podamos volver más tarde con un penitente más fuerte y resistente en lugar de obcecarnos y acabar frustrados.

Se nota que The Game Kitchen ha escuchado a los jugadores y ahora no sólo tenemos un combate más rápido y satisfactorio en el que nos podemos convertir en máquinas de matar, ahora los masillas están encerrados con nosotros, además el plataformeo es más ágil y sencillo. Los pinchos no te matan directamente. Puede parecer una tontería para el que no haya jugado Blasphemous pero después de sufrir toneladas de muertes por pinchos en la primera aventura del penitente se agradece que en Blasphemous 2 no tengas que repetir una sección muy larga por quedarte ensartado. Ahora los pinchos quitan vida, mucha, pero no te matan del todo. Tan sólo te transportan al último punto en el que tus pies pisaron suelo firme.

Y así todo lo que tiene que ver con correr y dar saltos. El penitente se siente más ligero y las plataformas que debemos recorrer en Blasphemous 2 se convierten en mucho más divertidas. Algunos puntos no seremos capaces de alcanzarlos la primera vez que los veamos y tendremos que volver más tarde cuando hayamos obtenido una nueva habilidad. Porque ahora sí, The Game Kitchen ha hecho un muy buen ejemplo de metroidvania.

Ya he dicho que tenemos tres armas disponibles, pero al principio sólo podremos elegir una. Y esta elección no sólo influirá en el combate porque hay puertas que sólo pueden abrirse con una espada concreta y objetos plataformeros que sólo activaremos con otra. Esto quiere decir que la experiencia que tengamos en las tres primeras zonas que debemos visitar cambiarán mucho dependiendo de qué filo escojamos en primer término.

Cuando hayamos derrotado a los primeros jefes tendremos las tres armas en nuestro haber y podremos intercambiarlas en cualquier momento pulsando LB, lo que multiplicará nuestra eficiencia en combate. Será a partir de aquí también cuando encontraremos que el juego deja de sentirse tan metroidvania y se convierte en una sucesión de enemigos finales casi lineal. Pero esto no le resta nada a la puntuación final de Blasphemous 2.

Blasphemous 2 llega en mitad de un agosto extrañamente lleno de grandes lanzamientos pero tiene todos los ingredientes para destacar entre el resto. The Game Kitchen ha logrado hacer una segunda parte que satisfará a los que disfrutaron su primera parte y a los que no llegamos a cogerle tanto cariño. Ha aumentado la parte de exploración de mapas hasta el punto de alzarse como uno de los mejores metroidvania de estos últimos años. Se han alejado levemente del camino de Dark Souls en favor de una jugabilidad mucho más ágil, pero esto no quiere decir que se haya convertido en un juego fácil ni mucho menos.

Blasphemous 2 es difícil. Tiene algunos jefes que te harán sudar la gota gorda hasta que consigas dominar sus patrones de ataque, pero esta vez podrás volver más tarde con otro arma, un nuevo hechizo o algún elemento de equipo que decante la balanza a tu favor. Todo es mejor que en el primer Blasphemous, absolutamente todo. Si estás pensando si debes comprártelo o no: corre a por él. No te arrepentirás. Te esperan unas diez horas de juego o el doble si lo que quieres es descubrir todos sus secretos.

Te gustará Blasphemous 2 si:

  • Disfrutaste la primera parte.
  • La primera parte no te llegó a convencer.

No te gustará si:

  • Sí, te gustará.

Hemos sufrido y gozado como buenos penitentes la historia de Blasphemous 2 en Xbox Series X y Steam Deck gracias al código de análisis proporcionado por Team 17.

By Ché Sáez

Maestro del hipérbaton, señor de las bestias, inventor del humor sin gracia, dixlésico y taaa...rtadmudo.

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